Esta vez los Rockets de Houston no cometieron los mismos errores que el primer partido de la final del Oeste, y en una lluvia de puntos con un marcador final de 127-105, los texanos empataron la serie y se preparan para los dos juegos en California.
Después de que los Warriors ganaran el primer encuentro de la eliminatoria, se pensaba que ni los Rockets en una de sus mejores facetas en la historia podían frenar a los de Golden State.
Sin embargo, el día de ayer los de Houston tomaron revancha del primer choque y a pesar de poner en riesgo el pase a la final, obtuvieron una contundente victoria que sirve para animar al equipo y a la afición.
En una noche en donde James Harden no fue el único protagonista, los Rockets lograron hacer una cantidad importante de puntos desde el primero y segundo cuarto para no sufrir en el encuentro. En la primera mitad, los texanos iban arriba en el marcador con un 64-50 y en el resto del encuentro continuaron con la masacre hacia los Warriors que no anotaron más puntos que su rival en ningún cuarto.
El único doble doble del partido se lo llevó “La barba” Harden quien hizo 27 puntos y 10 rebotes, mientras que Eric Gordon ayudó a la causa texana con 27 puntos y Tucker anotó 22 tantos.
Del lado de Warriors, la estadística de Kevin Durant quedó opacada con el resultado, ya que el 35 de Golden State fue el máximo anotador del encuentro con 38 puntos, siendo el único de su equipo que hizo más de 10 puntos con excepción de Curry quien hizo 18.