David Reynoso Rivera Río

Hace un par de días, el Fondo Monetario Internacional que dirige la reconocida abogada Christine Lagarde entregó a nuestro país su revisión anual que contiene un análisis detallado sobre las condiciones actuales del país y algunos indicadores que permiten conocer si el país cumple con los requisitos para disponer de la denominada línea de crédito flexible que otorga el propio FMI.

Como parte de los resultados, se reconoció el trabajo de las reformas estructurales que ha implementado el Presidente Enrique Peña Nieto y únicamente se hicieron ciertas observaciones que considero atinadas. En primera instancia, se deben de hacer más eficientes las instituciones y los procedimientos judiciales, ya que estos representan un obstáculo significativo al crecimiento económico.

De igual manera, se recomendó mejorar la aplicación de las existentes leyes en cuestiones de combate a la discriminación, lo cual ayudará a reducir la brecha de desigualdad de género y elevará la participación de las mujeres en la fuerza laboral. La revisión anual destacó que las autoridades se deben enfocar en hacer valer la ley, la lucha contra la corrupción y la reducción de la informalidad; ya que todos estos elementos, ayudarán a impulsar el producto potencial de la economía que tiene nuestro país.

Mencionado lo anterior, considero propicio hacer algunos comentarios en torno a dicho análisis. Primeramente, reconocer la labor que ha venido desarrollando el secretario de Hacienda, José Antonio Meade Kuribreña; sin embargo, personalmente detecto un gran riesgo en las observaciones realizadas con respecto a la lucha contra la corrupción.

Definitivamente la creación del Sistema Nacional Anticorrupción representa uno de los esfuerzos más loables al respecto; sin embargo, su complejidad estriba en la operación del galimatías jurídico en el que las entidades federativas y la propia federación tendrían que estar ya sincronizadas y dispuestas a operar un sistema que requiere mucho más que una simple coordinación. A la fecha, las entidades tienen un gran rezago en cuanto a su implementación y esto no es culpa de la federación, sino de los propios Estados.

Nos encontramos en la víspera del inicio del año electoral que promete una jornada electoral sin precedentes, misma que será una contienda 100% adentrada al mundo virtual que hace seis años apenas comenzaba y hoy jugará un papel inimaginable en el posicionamiento de los candidatos. Así que será interesante ver cómo se logra la consolidación de un efectivo sistema de combate a la corrupción, antes de que candidatos y partidos hagan uso de los medios electrónicos y/o la retórica chantajista para prometer esquemas “nuevos” que puedan obstruir los grandes pasos que se han dado hasta el momento.

 

Correo: [email protected]

Twitter: @davidrrr