NUEVA YORK.-Con o sin fama, con o sin premios, Tom Hanks elige sus personajes para redimirse como ser humano y para entenderse más en un entorno universal.
El astro hollywoodense, de 61 años, compartió en entrevista el por qué se acerca a personajes complejos y llenos de aristas, tal como lo hizo con del editor Ben Bradlee, en The Post: Los Oscuros Secretos del Pentágono.
“Nunca se puede dar nada por sentado con un personaje porque mientras unos son reales y otros son ficticios, lo que no me gusta es que sean predecibles u olvidables. En ellos me redimo como ser humano y como persona, les doy algo de mí. No importa si tengo uno o dos premios, si soy famoso o no. En el set, eso no importa.
“Desde siempre he querido hacer personajes que sean entrañables, que consigan sensibilizar a la audiencia, y aunque no siempre acierto, estoy totalmente satisfecho con mis decisiones”, expresó el doble ganador del Oscar, por sus interpretaciones en Filadelfia y Forrest Gump.
En sus casi 40 años de carrera y considerado uno de los mejores actores de su generación, el californiano comentó que su principal motivación para continuar trabajando no obedece a estatutos de fama o ego, sino a su deseo, casi obsesión, por contar historias.
“Me encontré con esta propuesta de Steve y ¿cómo negarme a algo así? pues es un editor que marcó un hecho único para The Washington Post, me dio una lección de ética y de coraje, de valentía, de arriesgarse, y me sentí muy bien con el camino que tomamos en el rodaje”.
El filme The Post: Los Oscuros Secretos del Pentágono, que se estrenará en México el 2 de febrero, aborda la batalla que sostuvo el equipo editorial de The Washington Post en los años 70 contra la Casa Blanca para publicar documentos reveladores sobre información oficial no dada a conocer a la ciudadanía estadounidense. (Juan Carlos García/Agencia Reforma)