“A las ocasiones y oportunidades hay que aprovecharlas a tiempo porque si no siguen de largo y no regresan jamás”, es la explicación que se da a la frase “a la oportunidad la pintan calva”, lo que bien podría aplicarse a los empresarios locales, que tienen más de tres décadas pensando en engancharse a la industria automotriz.

Es un asunto que ocupa su atención cada vez que se informa del arribo de capital foráneo para suministrar autopartes a las plantas ensambladoras de automóviles, lo que por alguna razón pronto se les olvida, mientras tanto, frente a ellos pasa el tren del progreso a una velocidad cada vez mayor.

Es un asunto que la semana pasada trató el presidente de Canacintra, Jorge Gómez González, al citar que es necesario integrar a empresas de Aguascalientes a la red de abastecimiento del sector automotor, al reconocer abiertamente que en este aspecto los inversores de otras partes de la República y del extranjero “nos están comiendo el mandado”.

Quieren ser actores y no espectadores del desarrollo, por lo que junto con las autoridades esperan concretar un programa que permita suscribir convenios de colaboración con la gran industria, asumiendo el reto de convertirse en parte importante de la red de proveedores.

De manera similar se pronunció el recién elegido presidente estatal de la Confederación Patronal (Coparmex), Francisco Ruiz López, al mencionar que entre sus proyectos está la creación de la Comisión de Grandes Empresas, que sea el conducto para que el empresariado reciba capacitación, se modernice y pueda acceder al área de proveeduría de las ensambladoras automotrices. “Las oportunidades ahí están, y entonces hay que aprovecharlas, pero compitiendo con tecnología, calidad e innovación”, precisó.

La coincidencia en los objetivos de ambos líderes hace renacer la esperanza de que esta vez sí vaya en serio esa intención y en breve presenten las acciones que se implementarán, con tiempos y fases determinadas, y se cree un consejo de supervisión que informe periódicamente de los avances.

Hace 33 años, cuando se anunció la llegada de la planta Nissan, el gobernador Rodolfo Landeros Gallegos convocó a los empresarios de Aguascalientes a integrarse al sistema de proveedores, lo que entonces era entendible que, como se dice coloquialmente, “no les cayera el veinte”, ya que era una industria totalmente nueva en el estado, por lo que se abstuvieron de interiorizarse de lo que se trataba, mientras tanto se convertían en testigos de firmas de autopartes que provenían de varias partes del mundo, y aunque había interés e incluso intentos de varios hombres de negocios, no dieron el paso.

Ahora, como titular del Poder Ejecutivo, el ingeniero José Carlos Lozano de la Torre alienta a los capitalistas a que participen de este esfuerzo, que dejen de ser simples testigos y sean parte importante del negocio automotor, lo que puede dejarles amplios dividendos, pues la fabricación de autopartes se puede hacer también para empresas de otras partes de la República, como primer paso de lo que pueden lograr.

Es inobjetable que cada quien es libre de actuar como mejor conviene a sus intereses, sin embargo, es hora de que den un paso al frente, y de actores pasivos se conviertan en audaces, dinámicos, hacendosos y tenaces.

LOS “INDESEABLES”

Cada vez que hay una crítica en contra de los delegados federales viene a la memoria la historia del Patito Feo, ya que al igual que en el cuento del danés Hans Christian Andersen, algunos de ellos puede escalar en la política o la administración pública y entonces se recordará que en su momento no se les veía posibilidades de llegar tan alto.

El cargo que ocupan en las dependencias nacionales se presta para que en cualquier momento estén en el ojo del huracán, como acaba de suceder durante la conmemoración del 21 aniversario del asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta, donde fueron exhibidos por el gobernador José Carlos Lozano como “insensibles”, por no haber acudido a la sede del Partido Revolucionario Institucional.

“¿Dónde está su compromiso con el partido? Ahora buscan más proteger su espacio que estar sentados aquí, y que no tendrían problema por hacerlo, pues son casi las siete de la tarde, salieron a la seis de su trabajo, y no les va a pasar nada, y si los corren ¡qué bueno!, es un reconocimiento”, expresó el mandatario estatal.

Los priistas deben estar en las buenas y las malas, abundó, y volvió a cuestionar: “¿Dónde están los delegados federales, que luego piden y se forman para obtener un cargo? ¿Dónde están los priistas que defendían al presidente Enrique Peña Nieto?”

Es una costumbre muy arraigada en los partidos de oposición (en donde estuvo el PRI durante 12 años), vigilar lo que hacen o dejan de hacer los funcionarios federales, como parte de una actitud enfermiza de esperar a que cometan el más mínimo error para presentarlos como violadores de la ley electoral, lo cual ha llevado a que en su mayoría se abstengan de acudir a los actos políticos que por su militancia los obligaría. Si antes era común presentar fotografías y videos de las supuestas transgresiones, hoy es tan simple como tomar el teléfono celular para hacerlo, para lo cual no se requiere ser un profesional de estas actividades.

Se les coloca la etiqueta de “taimados, socarrones, marrulleros, aprovechados, egoístas y desagradecidos”, cuando lo que hacen es tantear el agua a los camotes para no verse envueltos en un problema que ni siquiera es un delito, pero basta con la acusación pública para quedar como el malo de la película.

El 24 de junio del año 2000 se publicó en los medios locales la declaración del gobernador Felipe González, de que los delegados federales que firmaron un desplegado a favor del candidato presidencial priista Francisco Labastida Ochoa, habían “traicionado” la confianza depositada en ellos por la autoridad estatal, por lo que “no está descartada la posibilidad de que se recurra a la instancia correspondiente para solicitar su remoción, pues no se vale que estemos diciendo una cosa y en la práctica hagamos otra”.

Luego de que la coalición Alianza por el Cambio (PAN-PVEM) interpuso una demanda por el presunto delito electoral que cometieron los que firmaron el citado desplegado, el gobernador González anunció que “cuando termine todo esto y se aclare el asunto por parte de la autoridad competente, yo tomaré mis decisiones, pero lo voy a hacer de cara a ellos, para que vean que yo sí soy derecho”.

A final de cuentas no lo hizo, sin embargo, con el triunfo de Vicente Fox se dieron los cambios en las delegaciones, al ser removidos la mayor parte y en su lugar llegaron miembros o recomendados del Partido Acción Nacional, lo que deja en claro que dichos cargos “no son monedita de oro”.

REPRESALIA RÚSTICA

Si alguien tiene un trabajador mal portado, un hijo desobediente, una pareja que no se somete, o de plano le cae “gordo”, olvídese de regaños y amenazas y recurra a un castigo más “refinado”, que sin duda le debe dar un mejor resultado: utilice una grabadora para captar toda clase de bobadas, empezando por los mensajes de los partidos políticos, y obligue a ese o esa rebelde a escucharlos dos o tres veces continuas. Es una tortura psicológica que con tal de no volver a ser sometido, se convierta en un sujeto dócil, atento y disciplinado.