El origen de la palabra “jubilación” tiene que ver con júbilo y fiesta, pero muchos adultos mayores la viven como un mal presagio que indica enfermedad y acercamiento a la muerte. La diferencia es la planeación.
Bernardo Sánchez, geriatra del Hospital Ángeles del Pedregal, refiere que muchos adultos mayores asocian la jubilación con ideas falsas, como el hecho de que es una etapa de transición a la vejez, que está ligada a la aparición de enfermedades, que es un signo de inutilidad y que apresura la muerte.
“La mejor manera de enfrentar esta transición es saber que la jubilación es inevitable, ésa es la realidad, pero la jubilación no es más que otra etapa de la vida y debe ser una etapa de júbilo, es una fiesta de retiro, y para vivirla como tal hay que prepararse”, aconseja el investigador del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición.
Aunque los hábitos saludables y las previsiones financieras deben llevarse a cabo a lo largo de toda la vida, para llegar lo más sano posible a la jubilación, Sánchez recomienda tomar medidas 10 años antes del retiro.
“Hay que realizar ejercicio con tanta frecuencia como lo permita su condición física, evitar el sedentarismo lo más posible, restringir calorías y comer saludablemente, mantener siempre una interacción con la sociedad, realizar actividades intelectuales que representen un esfuerzo mental y aprender cosas nuevas constantemente”, propone el médico internista.
Hay tres ámbitos fundamentales que se deben considerar en la planeación de la jubilación: la salud, las finanzas y la red social.
“A partir de los 60 años aumenta el riesgo de cáncer, por ejemplo; entonces se recomienda que todas las mujeres se realicen el papanicolau y la mastografía; en el hombre, si tiene antecedentes de cáncer de próstata en la familia, desde los 40 años se debe realizar el antígeno prostático”.
También recomienda a los mayores de 50 años que se hagan una colonoscopía para la búsqueda intencionada de cáncer colorrectal, aunque no haya síntomas.
Otras medidas preventivas son: llevar un control adecuado de padecimientos crónicos, como diabetes e hipertensión, no fumar y tener siempre al corriente la cartilla de vacunación.
Desde el punto de vista financiero, la planeación para el retiro debe iniciar desde los 25 años aproximadamente, pero cuando se acerca el momento de dejar de trabajar, Sánchez recomienda evaluar opciones para invertir los ahorros, como comprar un inmueble, poner un negocio o considerar los instrumentos bancarios de inversión.
Finalmente, el especialista recomienda a los adultos mayores detectar cuál es su nueva red social, que puede estar conformada no sólo por familiares, sino también por amigos y vecinos, y fortalecer los lazos con esas personas.

Prepárate
Para detectar a quienes forman parte de la red de apoyo, se puede recurrir a preguntas como:
– ¿Con quién he hablado esta última semana?
– ¿Quién podría ser mi paño de lágrimas cuando tenga algún problema o busque un consejo?
– ¿Con quién cuento si necesito apoyo para algún problema de salud, incluso una hospitalización?

La jubilación llegó:
– La idea es seguir activo intelectual y físicamente. Piensa a qué dedicarás tu tiempo.
– Evita quedarte solo, encerrado en casa, para evitar la depresión.
– Piensa en un plan que hayas dejado pendiente, como seguir estudiando, viajar, revivir tu relación de pareja.