Por primera vez en México se colocó un dispositivo electrónico implantable a una paciente con una lesión medular que le causó vejiga neurogénica, padecimiento que impide el correcto almacenamiento y vaciamiento de la orina; con el procedimiento, realizado en el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), fue posible restaurar las funciones del órgano.

Tener este dispositivo, denominado Sacral Anterior Root Stimulator (SARS), ha cambiado la vida de Thalía Teresita, de 27 años, quien casi una década tuvo que usar una sonda para vaciar la vejiga y cuando el catéter se tapaba o doblaba sufría de disreflexia, condición que pone en riesgo su vida porque causa presión arterial alta de manera repentina y extrema. Pero además, origina enrojecimiento de la piel, fuertes dolores de cabeza y problemas para respirar.

«Podía tener hasta cinco o seis disreflexias al día. Una vez se me tapó la sonda y no se podía hacer nada y terminé en el hospital», narró la joven.

Con el dispositivo se evita la incontinencia urinaria, las infecciones, así como el desarrollo de piedras en la vejiga; además es posible restaurar la vida sexual, pues durante el coito ya no hay fugas involuntarias de orina.

«Contamos con un tratamiento de punta en el mundo para este tipo de pacientes. No es ciencia ficción, eso existe», indicó Sergio Durán, urólogo del Instituto Nacional de Rehabilitación.

México es el tercer país en América Latina, después de Colombia y Chile, que coloca este tipo de dispositivos, dijo el especialista.

Durán explicó que el dispositivo, colocado mediante un procedimiento quirúrgico a la joven en agosto de 2016, se conectó a los nervios que mueven la vejiga para generar los impulsos para que se vacíe cuando lo requiera. El paciente simplemente tiene que apretar un botón de un control manual.

DATOS

1 millón de pesos puede costar el SARS

300 casos de lesiones medulares atiende al año el INR

40% de los pacientes con lesiones medulares tiene vejiga neurogénica