Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

La semana pasada se comentaron casos de alumnos que se encontraron  drogados en el salón de clases; hecho que preocupa a los maestros y que también debe mortificar a los padres de familia, pues no son casos únicos. Kena Moreno, ha coordinado un trabajo que se denomina: “Cómo proteger a tus hijos contra las drogas”. De esta investigación, se exponen algunos datos con el fin de que los padres y maestros estén enterados y tomen las medidas pertinentes para evitar la drogadicción de los muchachos.

En el estudio se asienta que la drogadicción inicia, generalmente, en la niñez o adolescencia, principalmente entre varones. Y que los lugares donde se adquiere la droga con mayor frecuencia son: la calle, la casa y la escuela. En la casa, los niños pueden tener los primeros contactos con las drogas médicas, los cigarrillos y el alcohol; que aunque éstos sean legales no dejan de ser drogas que dan inicio a la posterior drogadicción, si no se tiene el cuidado necesario. En las calles y en las escuelas, de nuestros días, hay una gran variedad de sustancias que se consumen, lo que está provocando severos problemas entre los estudiantes. Hace 20 años – dice el documento –  8 de cada 100 adolescentes manifestaba haber consumido alguna sustancia tóxica; hoy, entre los estudiantes de l3 a 18 años, más del 30 % consume algún tipo de droga. De este porcentaje, aproximadamente, la mitad deja de consumirla después de la primera vez, mientras los demás, los más vulnerables psicológicamente, pasan a la tolerancia, es decir, a la búsqueda desesperada de alguna sustancia para superar problemas que se les presentan. De la tolerancia, se pasa a la dependencia física y psicológica. La dependencia física, es cuando los agentes químicos de las sustancias invaden el cuerpo y el cerebro; y la dependencia psicológica ya es el estado emocional de búsqueda vehemente de la droga.

Entre las drogas más usuales están: mariguana (pasto, yerba, mota, “toque”, sin semilla, Acapulco Golden); cocaína y crack (beisbol, doña blanca, blanca nieves, champaña, azúcar); inhalantes (chemo, cemento, mona, activo, pvc, goma, thinner, gasolina); anfetaminas y metanfetaminas (anfetas, corazones, elevadores, hielo, tacha, éxtasis); tranquilizantes e hipnóticos (pastas, roche, pastillas, rufis); heroína (reina, jinete de apocalipsis, azúcar  morena, dama blanca, nieve, poderosa, H  ‘hache’); alucinógenos (ácido lisérgico: LSD, cubo de azúcar, ácidos, cielo azul, rayo blanco; mezcalina y peyote: cactus, mezcal, botones; hongos: hongos mágicos, polvo de ángel); kristal, entre otras.

Los efectos que causan son: euforia, sensación de bienestar, sentimiento exagerado de felicidad; sensación de mayor libertad y confianza; excitación y risas si motivos; indiferencia al dolor  y a la fatiga; sentimiento de mayor resistencia física y capacidad mental; hipertensión arterial; aumento de la temperatura corporal y de la frecuencia cardíaca; pupilas dilatadas, ojos vidriosos, rojizos, y conducta impredecible que puede llegar al comportamiento violento; discute frecuentemente con los familiares; tiene bajo rendimiento escolar; pérdida de memoria; desorientación y falta de coordinación motora, incapacidad para dirigirse a voluntad y en forma armónica; alteraciones en las capacidades de concentración y de juicio, se le dificulta mantener la atención en un tema; le resulta difícil valorar una situación y lo hace mal; experimenta ansiedad; insomnio; estados de pánico, miedo muy intenso; psicosis y alucinaciones de tipo paranoide, “locura” con sensaciones de ser perseguido y visiones;  depresión; están expuestos a infartos cardiacos, accidentes vasculares cerebrales y enfermedades infecciosas; daño cerebral irreversible; necesidad  imperiosa de consumir droga; entre otros.

Con esta información, los padres deben estar atentos para evitar la drogadicción de sus hijos; darse cuenta quiénes son amigos de la calle y de la escuela; qué hacen en los tiempos libres y evitar el primer asomo de alguna droga; lo que empieza como curiosidad termina en tragedia. ¡Resguarden a sus hijos!