José de Jesús López de Lara

Agentes del Grupo Anti-Secuestros de la FGE, rescataron a un adolescente de 16 años, que estaba secuestrado desde el mes de mayo del 2016.
Durante el operativo de rescate, los policías ministeriales capturaron a una pareja que participó en el secuestro.
A fin de evitar ser ubicados, los sospechosos estuvieron viviendo en las ciudades de León, Irapuato, Celaya y Guanajuato, así como en Querétaro, donde lo obligaban a pedir dinero en cruceros. Al momento de ser rescatado, el adolescente presentaba huellas de las torturas a las que era sometido por los sospechosos.
Anoche, la Fiscalía General del Estado informó de la captura de una pareja identificada como Josefina, de 45 años y Miguel Ángel, de 26 años. Ambos fueron arrestados durante un operativo llevado a cabo en la calle 18 de Julio, en el Barrio de El Llanito.
Este secuestro quedó al descubierto a raíz de que una joven mujer acudió a las oficinas de la Unidad Especializada en Combate al Secuestro, adscrita a la Dirección de Atención Especializada de la FGE, para informar que tenía conocimiento que un adolescente, hijo de una conocida, lo tenían secuestrado en una vecindad ubicada en el Barrio de El Llanito.
Con esta información, los agentes del Grupo Anti-Secuestros de la PME implementaron un operativo y se trasladaron a la dirección señalada, donde ubicaron una vecindad.
Fue en uno de los cuartos que eran rentados, donde los policías ministeriales encontraron a la víctima, un jovencito de 16 años.
A la llegada de los agentes de la FGE, descubrieron que en una recámara, una persona del sexo masculino golpeaba brutalmente al adolescente, el cual estaba sentado en una silla y amarrado de las manos.
Los policías ministeriales arrestaron de inmediato al agresor identificado como Miguel Ángel, así como a su pareja sentimental Josefina, quien fue interceptada al momento en que salía del cuarto de la vecindad.
A simple vista, el adolescente presentaba huellas en el rostro, producto de las torturas a las que era sometido. De manera inmediata, fue trasladado al Centro de Justicia para Mujeres, donde quedó a disposición de la Fiscalía de Justicia Familiar y de Género.
Mientras tanto, la pareja detenida como sospechosa de haber participado en el secuestro del adolescente, fue puesta a disposición de la Unidad Especializada en Combate al Secuestro, donde rindieron su declaración ministerial ante el agente del MP.
Durante el desarrollo de las investigaciones por parte de los agentes del Grupo Anti-Secuestros, los ahora detenidos conocían a los familiares del jovencito que mantuvieron secuestrado, ya que años atrás vivieron durante un tiempo en el mismo domicilio.
Sin embargo, por algunos problemas y diferencias con los papás del adolescente, con quien incluso se liaron a golpes, decidieron salirse del domicilio.
Pero en el mes de mayo del 2016, los ahora detenidos aprovecharon que el adolescente se quedó solo en el domicilio, de donde lo sacaron con violencia. Incluso, para evitar que opusiera resistencia, Miguel Ángel lo amenazó con un cuchillo.
Posteriormente, lo llevaron a una casa ubicada en la Zona Centro de la ciudad donde lo mantuvieron maniatado, además de golpearlo con pies y puños, así como un palo. Para evitar que escapara, lo amenazaron que le cortarían la cabeza a su papá.
Durante dos semanas mantuvieron al adolescente secuestrado, lapso en el cual lo torturaban brutalmente. Al enterarse que eran buscados por policías ministeriales, decidieron cambiar de domicilio para evitar ser localizados.
En los siguientes meses estuvieron viviendo en las ciudades de León, Irapuato, Celaya y Guanajuato, así como en Querétaro, donde obligaban a la víctima a pedir limosna en los cruceros, ya que los detenidos no trabajaban.
Fue a principios del mes de enero cuando decidieron regresar a Aguascalientes y rentaron un cuarto en una vecindad ubicada en la calle 18 de Julio de la colonia El Llanito, lugar donde finalmente fueron detenidos, gracias a que una conocida de los papás del jovencito, se enteró del retorno de los sospechosos a esta ciudad.
Cabe destacar, que el encargado de la vecindad informó a los policías ministeriales, que él detectó al joven con huellas de violencia, pero que Josefina y Miguel Ángel le comentaron que los golpes que presentaba era porque tenía un problema en la cabeza y que le daban ataques epilépticos.
Incluso, le pidieron que si lo escuchaban que gritaba y lloraba, no le hicieran caso.
Durante el desarrollo de las investigaciones, se estableció que la pareja además de torturar al adolescente, también le rociaron ácido muriático en el rostro, además de que lo obligaban a que durmiera en el suelo y para evitar que se diera a la fuga lo amarraban de pies y manos con unas vendas.
El agente del Ministerio Público adscrito a la Unidad Especializada en Combate al Secuestro, judicializó ante el juez de Control Penal y Juicio Oral, a efecto de que resuelva respecto de su vinculación a proceso en las próximas horas.
Ambos fueron imputados por el delito de secuestro agravado, con las calificativas de que lo lleven a cabo dos o más personas; que se haya realizado violencia en contra de la víctima; privar a la víctima del lugar donde habite; que la víctima sea menor de 18 años; que los victimarios tengan alguna relación de parentesco con la víctima y que hayan realizado actos de tortura en contra de la víctima.
Los detenidos ya fueron trasladados al Cereso Varonil y Femenil “Aguascalientes”, respectivamente.