Miriam Meza Martinez 
Agencia Reforma

Puebla, México.- Habitantes del Municipio de Santa Rita Tlahuapan quemaron una patrulla y volcaron otra en protesta por el rescate de un presunto ladrón por parte de la policía estatal, al que pretendían linchar.
El Gobierno Municipal reportó ayer que los pobladores sorprendieron a una persona que intentaba apoderarse de un vehículo, por lo que lo retuvieron, mientras otros, supuestamente cómplices, sin especificar el número, lograron escapar.
Sin embargo, elementos de la Policía Municipal lo pusieron bajo resguardo en los separos de la comandancia, en el Palacio Municipal, hasta donde se trasladó un grupo para exigir que les devolvieran al imputado.
En la madrugada, arribaron más de 350 personas hasta las oficinas gubernamentales y sacaron al presunto ladrón de las instalaciones para tundirlo a golpes.
No obstante, policías estatales y municipales rescataron al detenido y lo sacaron de la comunidad para resguardarlo.
La operación policíaca molestó a la gente reunida en la plaza pública y prendió fuego a una patrulla, mientras acusaron a las autoridades de proteger a la delincuencia en lugar de permitir que le impusieran un castigo.
Posteriormente volcaron otra patrulla para demandar que volviera el hombre señalado de robo a Palacio Municipal, sin embargo no accedieron a sus demandas.
La Secretaría General de Gobierno (SGG) informó que se aplicó el protocolo para un linchamiento en Santa Rita Tlahuapan y que el hombre estaba a disposición de la Fiscalía General del Estado (FGE).
“En #Tlahuapan, la oportuna activación del protocolo para evitar actos de justicia por propia mano, permitió rescatar a un hombre de un intento de linchamiento por robo. El detenido fue puesto a disposición de @FiscaliaPuebla”, anunció en su cuenta de Twitter.
Hasta cerca de las 2:00 horas continuaba la gente en la plaza, inconforme, en espera de una respuesta de las autoridades.
Minutos más tarde comenzaron a dispersarse sin embargo acusaron que cuando ocurra un nuevo caso delictivo no permitirán que la Policía Municipal ni la estatal intervengan y que el pueblo será quien sancione a los criminales.