TAYAHUA.- Pepe Aguilar mamó las suertes, los caballos y las canciones rancheras.
Herencia de sus padres, todas esas cosas están en su ADN como parte de sus raíces y, aunque en su momento intentó alejarse de ellas, son la base de quien es como artista.
Curiosamente, en la búsqueda de hacer algo distinto como cantante, pero sin los prejuicios del qué dirán y de la competencia con otros intérpretes, se dio cuenta que tenía frente a él la solución. Así fue como creó “Pepe Aguilar y Familia Presentan: Jaripeo Sin Fronteras”.
El espectáculo arranca este viernes en la Feria de Aguascalientes, pero llegará el 26 de mayo al Palacio de los Deportes.
“Después de 30 años sentía que requería algo nuevo. ¡Y me cayó el 20! Eso estaba en mis tradiciones. Entendí que requeríamos un recordatorio, por lo menos yo, para sentirme otra vez orgulloso de lo que soy.
“Es más bien enseñar de lo que estoy orgulloso, lo que me gusta, lo que podemos aportar a nuestra cultura, y en lo que creemos, que es la música mexicana. Lo hacemos por esas razones”, compartió el intérprete en entrevista.
Reencontrarse con su pasado fue una montaña rusa de emociones, una prueba para salir de su zona de confort y la oportunidad de compartir con su hermano Antonio y sus hijos Leonardo y Ángela, quienes también participarán en el espectáculo.
“Hubo de todo: nostalgia, orgullo, miedo, mucho miedo de volver a los caballos, de saber si podía hacerlo, de no saber si podría hacerlo otra vez. Normalmente lo que te da miedo es lo que tienes que hacer, porque detrás está el crecimiento.
“También hubo una buena dosis de desfachatez e irresponsabilidad, pero salió… Es un circo, somos 150 personas, caballos, toros y artistas que son más bien como acróbatas”, explicó Aguilar, quien recuerda que en 1992 fue campeón nacional con su equipo de charrería. (Fidel Orantes/Agencia Reforma)