Por Rubén Torres Cruz

De acuerdo al Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), el sismo registrado ayer por la noche al norte de Los Ángeles, California, tuvo una magnitud 7.1, mismo que originó cortes de electricidad, agua y de servicios, así como algunos incendios.
El director de la oficina de Servicios de Emergencia, Mark Ghilarducci, precisó que no se reportaron víctimas, y que solo hubo casos de lesiones menores que no ponen en riesgo la integridad de los residentes afectados.
Apenas el pasado 4 de julio se había un terremoto de magnitud 6.4, el cual provocó más de mil 700 réplicas antes de que se registrara el último sismo de gran escala. De acuerdo a científicos del Servicio Geológico de los Estados Unidos, las réplicas podrían continuar durante días, semanas o incluso meses.
Tras un estudio preliminar por aire y tierra, el Departamento de Bomberos de Los Ángeles (LAFD, por sus siglas en inglés) informó que no notó daños importantes en infraestructura en la ciudad de Los Ángeles y que no ha habido pérdidas de vidas ni lesiones graves que se puedan atribuir directamente al terremoto.