CDMX.- Fama, éxitos, polémicas, fracasos, adicciones y violencia, Lupita D’Alessio ha vivido de todo. No obstante, no cambiaría nada de su vida.
“(A la Lupita de 20 años le diría) que siguiera caminando como lo hizo para llegar aquí. Punto”, sostuvo la cantante.
Tras tocar fondo a consecuencia de su afición a las drogas, es una artista que llena recintos, acaba de lanzar su primer disco en vivo en sus 45 años de trayectoria y gracias a la serie sobre su vida, «Hoy voy a cambiar», cuenta con el reconocimiento de la gente.
“Siento que aumentó el cariño de la gente. Habrá gente que no me quiere, pero la gente que sí, me quiere más que antes. Eso se ve y se manifiesta en las calles, en un Auditorio, en un palenque, en un lugar privado donde vaya a trabajar. ¡Está padre!”, agregó en conferencia.
Y aunque reconoce que recibió críticas luego de mostrar su historia en televisión, su objetivo era contar su verdad y dejar claro que el cambio se puede dar.
“La labor de un artista es usar los medios para llevar un mensaje, no hacer por hacer una serie o cantar por cantar, sino que dentro de tu repertorio haya un mensaje de fuerza y esperanza”, dijo.
La intérprete de “Mudanzas” aseguró que el público que la ha seguido por más de cuatro décadas y su familia son sus motores para mantenerse en búsqueda de cosas positivas.
“Tengo unos hijos maravillosos, ocho nietos y gente que me quiere alrededor. Mi chef, Micaela, mi maquillista, mi equipo de músicos. Son gente que me quiere y apapacha, sola no estoy.
“La gente en la calle me da muestras de cariño y afecto. Realmente los que critican un poco, no generalizo, son los medios, pero las personas en la calle son otra versión completamente diferente”, añadió la “Leona Dormida”.
«Yo sigo aquí» es el primer disco en vivo de la cantante, el cual grabó en Acapulco y que estará a la venta el 1 de diciembre.
Y también es contundente al decir que artistas como ella ya no surgen tan fácil.
“(En la disquera) soy la mayor de todas las que están ahí. Lo que les digo es que me cuiden porque ya estoy en peligro de extinción”. (Fidel Orantes/Agencia Reforma)