Las transferencias de recursos desde el Gobierno a sectores vulnerables, aunque justificadas en casos específicos y de forma temporal, por sí mismas no generan crecimiento y desarrollo, advirtió Coparmex, representado en Aguascalientes por el empresario Raúl González Alonso.
En pronunciamiento público, el sindicato patronal recordó que el indicador económico que más índice alcanza en la reducción de la pobreza, especialmente la catalogada como extrema, es el empleo formal y no la distribución de recursos de programas sociales.
“Así, el desarrollo basado en el crecimiento económico ha sido reconocido como la única vía sostenible para generar bienestar y erradicar al mínimo la pobreza extrema en el contexto de una sociedad”.
Destacó que el Bajío, única región del país que ha logrado reducir su pobreza extrema de forma sistemática, avanzó a partir de tener tasas sostenidas de crecimiento por encima del 6%, así como inversión extranjera de alto valor agregado.
“De tal manera que el Estado mexicano debe aprovechar las herramientas con que cuenta, para detonar el dinamismo de la economía acelerando la inversión pública e incentivando de forma estratégica que otros sectores productivos también lo hagan”.
En ese sentido, refirió que la creación de alianzas público-privadas y la continuidad de los proyectos de Zonas Económicas Especiales, son necesarias para detonar un crecimiento que permita el desarrollo.
Reconoció que no hay duda de la intención del nuevo Gobierno Federal de erradicar la pobreza extrema y los programas que ha puesto en marcha dan claro testimonio de ello; también hay señales alentadoras para combatir la corrupción.
Sin embargo, el deterioro de la confianza ha minado el ritmo y cuantía de las iniciativas de inversión de múltiples empresas nacionales, así como de fondos de capital y empresas internacionales.
“De tal manera que el llamado es para que se establezca una cruzada por la inversión, donde la mayor aportación que puede hacer el Gobierno Federal es precisamente generar confianza”.