Nueva vida llegó al Templo de la Hacienda de San Blas ubicados en Pabellón de Hidalgo, gracias a la restauración a la que fue sometido. El delegado estatal del INAH, Héctor Castanedo Quirarte, indicó que se trabajó de manera intensiva en varias acciones.
El funcionario federal comentó a El Heraldo que en estas obras se descubrió una pintura mural original que al rescatarse cambió completamente el aspecto del interior del templo. Agregó que se restauró un retablo del artista novohispano José de Alcíbar, la única obra en su tipo que existe en la entidad. Esta pieza forma parte de la Casa Grande de lo que fue la Hacienda.
Otra obra importante que se atesora en el recinto religioso es una puntura mural ubicada en el baptisterio, la cual no fue parte de la reciente restauración. Se planea que esta obra se integre a los recorridos para los visitantes y que se provea la información de esta obra en un guión museográfico, donde se explicará lo relativo a la arquitectura y arte de este complejo histórico.
Del mismo modo, como parte de la restauración se cambió el piso, y respecto a las campanas del templo, el delegado del INAH señaló que se bajaron de las torres, “se encuentran en el piso del atrio lateral donde hay unos contrafuertes”. El objetivo de esta acción es exhibirlas para integrarlas al recorrido, ya que “también tienen su historia, además de que cada una tiene su nombre”.
Finalmente, Castanedo Quirarte resaltó que las obras de restauración realizadas al Templo de San Blas fueron posibles gracias a las donaciones hechas por los propios pobladores de la zona, quienes en todo momento externaron su interés por resaltar la belleza arquitectónica de este lugar, en tanto que el INAH apoyó con la respectiva asesoría.