¿Otra vez se te hizo tarde porque no encontrabas las llaves y es común que olvides en dónde dejaste la pluma o el celular?
Los llamados «despistes benignos» se asocian al estrés, a la falta de descanso y, sobre todo, a una mala organización, coinciden neurólogos.
Pese a que no son graves, evitarlos te ahorrará tiempo, te ayudará a ser productivo y a centrar tu atención en tareas más importantes, asegura Leo Bayliss, especialista en deterioro cognitivo del Instituto Nacional de Neurología.
El neurólogo detalla que aunque se considera que el cerebro humano es la computadora más avanzada que se conoce a la fecha, es incapaz de grabar toda la información que por segundo procesa una persona, especialmente si se trata de recuerdos nuevos.
Ante el mar de recuerdos que generamos al día, el cerebro debe filtrar los más significativos para no acumular información innecesaria, señala.
«El cerebro tiene muy poca capacidad de mantener recuerdos nuevos y no va a estar haciendo recuerdos nuevos para cada sitio en donde deja uno las llaves, es una copia irrelevante, mejor ponerte a recordar otra cosa, como qué tengo pendiente en el trabajo», expone.
Por esa manera de funcionar del cerebro, asegura, es que se producen los olvidos comunes, sin que estos representen una falla cerebral.
Considera además, que a medida que envejecemos, la memoria puede afectarse si no ejercitas el cerebro.
Por ejemplo, cuando realizamos una actividad, como marcar un número telefónico, la información llega por primera vez a la memoria a corto plazo, donde estará disponible un par de minutos, y después se transfiere a través del hipocampo a la memoria a largo plazo.
Pero al paso de los años, la calidad de la comunicación entre las neuronas de esa área cerebral se debilita y afecta la facilidad con que podemos recuperar los recuerdos.
Se estima que el hipocampo pierde el 5 por ciento de sus neuronas cada década, lo que limita las habilidades para memorizar.
La buena noticia es que realizar actividades sencillas como hacer ejercicio y socializar ayuda a mantener tu cerebro en forma e, incluso, promueve la aparición de nuevas neuronas, agrega Daniel Crail, neuropsiquiatra del Instituto Nacional de Neurología.
«Hace algunos años nos decían que las neuronas ya no se reproducían, que uno nacía con cierto número de neuronas y que a lo largo de la vida éstas se iban perdiendo y ya no nacían más.
«Esto es falso. En varias áreas del cerebro hay crecimiento neuronal, pero es muy lento, sobre todo en los lóbulos temporales y en el hipocampo, áreas que tienen que ver con la memoria», sostiene.
Las actividades que retan al cerebro, como hacer manualidades o aprender un nuevo idioma estimulan conexiones neuronales que con el tiempo pueden irse deteriorando, explica.
Otro factor para el olvido es estar demasiado estresado o cansado. Mientras dormimos, las conexiones cerebrales se restauran, de tal manera que si no descansamos lo suficiente el proceso no se realiza adecuadamente.
Si con frecuencia estamos sobrecargados de responsabilidades laborales y personales, disminuye la capacidad de atención y nuestros cerebros sufren una pérdida de células, lo que afecta la facultad de conservar nueva información, señala Minerva López Ruiz, jefa de Neurología del Hospital General de México.
En esos breves periodos las neuronas o la memoria no retienen lo que está ocurriendo. Al no grabar esos sucesos, cuando requieres el recuerdo no lo puedes evocar, explica.
«Es como cuando estás trabajando en la computadora y se te va la luz y no guardaste esa información que acababas de meter, no se pudo salvar y entonces no la puedes recuperar», señala.
Para organizar la información en tu cerebro y fortalecer tu memoria, los neurólogos comparten varias recomendaciones.

Organiza, organiza, organiza
-Lleva un control de tus actividades diarias.
-No se trata sólo de usar una agenda y calendario o de colocar papelitos. Debes releer lo que escribes.
-Crea rutinas. Así guardas en el cerebro menos datos irrelevante y dejas espacio para lo importante.
-Elige un solo lugar para las llaves.
-Carga una libreta pequeña siempre y anota todo lo que debas recordar ahí. Revísala antes de dormir.

«La gente más organizada que yo conozco y que no se le olvidan las cosas, es la gente que trae una libreta. Es válido decir: ‘Más vale la tinta más tenue que la memoria más brillante'», asegura el neurólogo Leo Bayliss.
El neuropsiquiatra Daniel Crail, recomienda tener en orden lo básico: horarios para dormir, para despertar, para comer.
«El que no tiene orden en lo más sencillo, no va a tener orden en lo más complejo», dice Crail.

¡Anótalo!
Ahora que todo es digital y touch, sólo utilizamos un dedo para muchas cosas. Sin embargo, el proceso de escribir a mano y aquellas actividades que involucren competencias manuales estimulan las conexiones neuronales.
De acuerdo con el neuropsiquiatra del Instituto Nacional de Neurología, las áreas que controlan el movimiento de las manos a nivel cerebral, el de los movimientos finos, son más amplias que las que controlan otras partes.
Mientras más trabajes cosas con las manos, reforzarás varias partes del cerebro.

Estimula la curiosidad
Cuando algo llama tu atención, el cerebro secreta sustancias que estimulan la aparición de nuevas conexiones neuronales y de nuevas neuronas.
«No es lo mismo hacer ejercicio en una caminadora viendo la madera, que salir a caminar a un lugar agradable, un lugar donde haya estimulación, que voy a estar escuchando cosas o voy a estar viendo cosas», señala  Crail.

-Visita lugares que no conoces
-Haz nuevos amigos
-Socializa en reuniones y fiestas, ve al teatro y al cine

Activa tu cerebro
-Memoriza poemas
-Juega crucigramas, sudoku y tetris

«Estos juegos mejoran las interconexiones neuronales y las mantienen activas, sí funcionan», afirma la experta Minerva López Ruiz y recomienda además:
-Aprender un nuevo idioma
-Tocar un instrumento musical
-Dormir entre 6 y 8 horas todos los días.
-Realizar actividad física
-Seguir una dieta balanceada