Melissa Rodríguez e Isaac Flores
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- En lugar de reforzar sus mecanismos de selección, Uber los ha relajado.
En 2014, un reportero de REFORMA realizó todo el proceso de inscripción para convertirse en conductor de la plataforma.
En ese entonces el solicitante debía hacer exámenes toxicológicos, entregar carta de antecedentes no penales, pasar por una revisión médica, entrevistarse con un psicólogo, aprobar exámenes de confianza, de atención al usuario y de conocimiento de la ciudad.
Ahora, se constató que Uber sólo solicita la carta de antecedentes no penales y realiza una prueba de 20 minutos sobre el trato a los pasajeros.
Apenas la semana pasada, el Instituto de las Mujeres de la Ciudad de México criticó que los estándares de seguridad de la compañía se han relajado, lo que ha permitido asaltos y que usuarias sean acosadas.
En respuesta, Uber emitió un comunicado en el que asegura que aplica pruebas toxicológicas aleatorias y que empezará a realizar entrevistas con psicólogos para los choferes; omitió decir que antes eran generalizados ambos procesos.
También señaló que ha dado de baja a 9 mil conductores por incumplir con los lineamientos de seguridad.