María del Socorro Martínez Chávez, mejor conocida como “Coco”, se considera una soñadora; a sus 84 años de edad, gusta de expresar la alegría de vivir en su forma de vestir, todas las mañanas se toma su tiempo para arreglarse y vestirse de manera elegante.

Pero estos momentos de regocijo, vinieron precedidos de una tormenta: después de 50 años de matrimonio, hace 15 años quedó viuda, un dolor muy grande que la sumió en una fuerte depresión; recuerda que siempre pensó que iba a fallecer antes que Salvador, su pareja de toda la vida, pero a causa de la leucemia, su esposo se le adelantó en el camino al más allá.

CAMBIAR LA PERSPECTIVA. Ensimismada en su tristeza, pensó que ella era la única persona de su edad que sufría, pero por recomendación del Club Rotario, sus hijos la animaron para que acudiera a la Casa del Abuelo de DIF Estatal. Ahí tendría la oportunidad de convivir con personas de su misma edad y de platicar con sus compañeros, lo cual se serviría para despejarse, pues lloraba mucho por la pérdida de su esposo.

“Coco” recuerda que, aunque los médicos le decían que físicamente se encontraba bien de salud, ella se quería morir, pero acudir a la Casa del Abuelo le cambió su vida; “porque nos enseñan muchas actividades, como canto, carpintería, y además recibimos atención psicológica, son terapeutas muy buenos, a quienes queremos mucho porque nos comprenden y nos alientan”.

Hoy, 13 años después de haber pisado por vez primera este espacio, María del Socorro reconoce la valía que ha tenido para inyectarle vida a su vejez, pues ahí le han enseñado que ella puede levantarse y hacer su vida.

AMOR POR UNO MISMO. Uno de los síntomas más notorios de estas ganas por vivir, es que comenzó a arreglarse, pues acostumbra levantarse muy temprano para escoger la vestimenta que usará, y procura lucir siempre lo mejor posible, lo cual no ha pasado desapercibido para sus compañeros y personal de la Casa del Abuelo, ya que el año pasado le otorgaron el reconocimiento como la “Dama del buen vestir”.

Una de sus hijas suele decirle en broma: “mamá, yo creo ya se consiguió a alguien de ahí”; pero ocuparse en su vestimenta es algo que hace por gusto propio, tanto así que ella compra sus vestidos y los arregla, dado que tiene una operación en la columna y otra más en la cadera, por lo cual debe hacer modificaciones a su ropa para que le quede bien.

VIDA NUEVA. Finalmente, “Coco” expresó que para ella la Casa del Abuelo ha significado una experiencia muy bonita; “aquí resucité, porque a pesar de que me enfermo, aquí bailo, canto y soy feliz”.