Saúl Alejandro Flores

Mis pacientes lectores en la entrega de hoy concluiré con esta temática seriada acerca de la regulación de los servicios de agua y saneamiento, no quiero decir que ya no volveré a abordarlo, retomaré otros temas que tienen relevancia no sólo en el ámbito de los organismos operadores, sino en el agua en general, aspecto que como recordarán tiene diversas aristas, problemas y retos.
A partir del foro “Diálogos por el agua” el cual mencioné aquí en esta columna en la entrega del día 16 de junio, que por cierto ese día en las instalaciones del CIDE región centro tuvo lugar el primer foro, en donde se abordaron los pormenores de un problema que está presente en el municipio de Aguascalientes, es decir el tema de la prestación del servicio, asunto que no ha sido abordado de la manera más pertinente sobresaliendo el alejamiento a la sensatez y con miras a hacer todo lo posible por enredar, no por solucionar.
Pretendo dejar a usted los temas, así como el vocabulario de aquello que incide en la prestación del servicio, recordarán que también maticé en el rubro de la Regulación dado que sería el factor que proporcionaría no sólo certeza, sino también los elementos primordiales para que el servicio de agua mejore en el municipio en todos sus procesos y componentes.
Pasemos entonces, con los conceptos y elementos que deben considerarse en la regulación de los servicios de agua y saneamiento como fines se tendrían: a) Propiciar la modernización del subsector, a través de un sistema financiero estatal; b) ampliar coberturas, c) mejoramiento de los servicios; d) garantizar la calidad y acceso del agua a toda la población; e) alcanzar el saneamiento; f) promover el uso eficiente, el reúso y recirculación; g) unificar criterios en la prestación de los servicios públicos y evitar cualquier fenómeno de concentración que contraríe a la Constitución.
Debe ponderarse al derecho humano al agua como un derecho fundamental, inalienable, imprescriptible, humanitario, social económico y ambiental para todo ser humano que resida en el país sin importar edad, sexo, raza, credo, ideología, nacionalidad.
Además, debe establecerse por ley un sistema de información de los servicios; b) indicadores de gestión, administrativos, financieros, contables e infraestructura. El marco regulador tiene por objeto establecer y facilitar la regulación y lograr las mejores condiciones para los usuarios, además asegurar su prestación en forma sostenible y con calidad.
Del mismo modo deben establecerse como principios la calidad mínima, estructuras y niveles tarifarios sustentables, contabilidad y transparencia en el ejercicio de los recursos y considerar como complemento a la legislación y normatividad estatal y municipal.
La política regulatoria en la prestación del servicio público de agua y saneamiento debe ir a la par de la política pública: por lo tanto, deben tenerse en consideración los siguientes aspectos: a) No obedecer a presiones e intereses políticos; b) El papel de la mujer en la toma de decisiones; c) El uso de tecnología de bajo costo; d) Pagos sujetos a principios de equidad, proporcionalidad y costo real; e) Costos retribuidos de acuerdo a criterios socioeconómicos y equidad ; f) Servicios sujetos a la factibilidad física, técnica y económica de su prestación; g) Sujetarse a programas de ordenamiento; h) Suspensión de los servicios por falta de pago; i) Reconocimiento del valor económico de los servicios; j) La medición debe ser base del registro de consumos y del sistema contable; k) La información debe ser transparente y publica; y l) El fomento de economías de escala.
Otro aspecto dentro del ámbito técnico comprende en acogerse y plantear la estrategia del cómo aprovechar los programas federales, viéndolo desde la perspectiva de los Programas mínimos: (federalizados y estatales), encaminado por: a) Recuperación de agua (en fugas); b) Recarga de acuíferos; c) Aprovechamiento de aguas pluviales; d) Medidas racionalizadoras de consumos; e) Ampliación y mejoramiento de la infraestructura; e) Suspensión de operación de pozos; f) Mejoramiento y operación de servicios; g) Integración de organismos operadores municipales, interestatales y regionales; h) Implantación y transparencia de subsidios; e; i) Reuso de agua residual tratada.
Diseño de políticas y procesos encaminados al fortalecimiento de los Derechos de los usuarios debe propiciar: a) Acudir ante autoridades competentes por incumplimiento de contratos; b) Impugnar resoluciones administrativas, denunciar cualquier acción u omisión; c) Recibir información detallada sobre los servicios; d) Ser informado anticipadamente de cortes en el suministro; e) Conocer con anticipación a incrementos y su justificación, f) Recibir oportunamente los recibos y reclamar errores, y: g) Participar en la planeación, programación, administración operación y vigilancia.
Como podrán constatar, las palabras y procesos mencionados no son pocos, son complejos en sí, por tal motivo, la implementación y desarrollo del mismo demandan esfuerzos mayores, no es sencillo insisto, prestar el servicio de agua y saneamiento conlleva disciplina, claridad, visión y por ende planeación, sustentado en un respeto hacia el usuario, “no cambiar oro por cuentas de vidrio”, es fácil hablar, pero lo complicado es concretizar lo hablado sin impactos negativos al mediano y largo plazo.
Fueron once semanas escribiendo del servicio de agua potable y saneamiento, así como su regulación; hay más temas que serán abordados y la regulación la retomaré más tarde con sus matices y otros componentes, para el caso mexicano, porque recuerden que estas deben ser acciones tendientes para que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

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