Se expedirá la Ley de Regulación de la Fuerza Pública en el Estado, sobre la que ejercen las corporaciones en cumplimiento de sus funciones.

En ella se establece que el uso legítimo de la fuerza se realizará con estricto apego a los derechos humanos; debe ser utilizada solamente cuando sea absolutamente necesaria, pero habrán de agotarse previamente los medios no violentos que existan para lograr el objetivo que se busca, de manera que sólo opere cuando las alternativas menos restrictivas ya fueron agotadas y no dieron resultados.

Los distintos niveles en el uso legítimo de la fuerza son: Disuasión, que se materializa con la presencia visible de policías, donde sea detectada una situación que afecta o pueda afectar la seguridad pública; Persuasión, a través del diálogo, palabras o gesticulaciones, que sean catalogadas como órdenes, y que con razones permitan a la persona facilitar al policía cumplir con sus funciones.

Otro nivel es la Reducción física de movimientos, mediante acciones cuerpo a cuerpo a efecto de que se someta a la persona que se ha resistido y ha obstaculizado que el policía cumpla con sus funciones; Utilización de armas no letales, mediante instrumentos incapacitantes como bastón PR-24, tolete o su equivalente, dispositivos que generan descargas eléctricas, sustancias irritantes en aerosol y esposas o candados de mano, esto a fin de someter la resistencia violenta de una persona; y Utilización de fuerza letal, mediante armas a efecto de someter la resistencia violenta agravada de una persona.

El policía, al hacer uso de la fuerza deberá utilizarla con la intensidad que logre someter al objetivo con el menor daño posible, por lo que privilegiará la disuasión y persuasión, salvo que la situación a afrontar evidentemente ponga en peligro la vida de algún tercero o del policía, en cuyo caso podrá implementar directamente el uso de armas no letales e incluso de fuerza letal.

La disuasión o persuasión realizada por el policía de conformidad con lo establecido en la Ley y demás disposiciones aplicables, no constituyen provocación dolosa.

Las descargas eléctricas, sustancias irritantes en aerosol y la fuerza letal, no deberán utilizarse en niñas, niños, adolescentes, personas con discapacidad, adultos mayores ni sobre mujeres de las que se tengan datos que se encuentran embarazadas, salvo que su aplicación permita evitar que tales personas se inflijan un daño mayor.

Si se lesiona o priva de la vida a una persona con motivo del uso de la fuerza aplicada por policías, inmediatamente se dará aviso a las autoridades competentes; serán sancionados con rigor los abusos policiacos.