El encargado del despacho de la Dirección de Reglamentos Municipal, David Ángeles Castañeda, informó que a una semana de haber asumido la responsabilidad, se realiza un diagnóstico integral de la dependencia; “encuentro una Dirección delicada por los rubros que maneja, se avizoran cambios de personal e incluso se dialogó con los regidores sobre el manejo del ruido en casas habitación, que no debe ser una facultad de esta instancia”.

Explicó que la supervisión del ruido en los hogares ha provocado la distracción por parte de los verificadores de Reglamentos, quienes deberían estar enfocados en otras áreas que son su función original, como la supervisión de más de 6 mil 300 licencias reglamentadas y especiales.

El funcionario consideró que la Secretaría de Seguridad Pública debería intervenir más en los casos de reportes ciudadanos sobre el exceso de ruido que se generan en los domicilios, donde se podría aplicar una falta administrativa, ya que por cada 10 reportes ocho se relacionan con la casa habitación y dos en antros y bares. “A estos últimos sí se les puede clausurar”, aseveró el funcionario.

Tan sólo en esta primera semana se registraron 29 actas simples en contra de viviendas por ruidosas. Este tema fue expuesto a los regidores de la Comisión Permanente para analizar qué se puede mejorar y resolver los problemas entre vecinos. Agregó que la estrategia que instrumentará la Direccion de Reglamentos es la legalidad, apegado a los lineamientos del Código Municipal, así como todas las disposiciones que instruya el secretario del Ayuntamiento y director de Gobierno.

Finalmente, el funcionario capitalino detalló que en el fin de semana pasado se hicieron seis clausuras, relacionadas con el exceso de ruido que generan antros y bares; asimismo, por excederse del horario de servicio ya que no tramitaron una licencia que cuesta 400 pesos por dos horas, y otros por aplicar cambio de giro no autorizado.