Gerardo Muñoz Rodríguez

El pasado primero de julio, México vivió una jornada histórica en un par de aspectos. En primer lugar, celebraba las elecciones más grandes en toda su historia, mediante la cual se seleccionaron más de 3 mil 400 cargos públicos a nivel local y federal.

En segundo lugar y derivado de lo antes mencionado, el candidato de la Coalición Juntos Haremos Historia, se convirtió en el presidente electo con mayor cantidad de votos en toda la historia del país. Según datos del Instituto Nacional Electoral, López Obrador concentró más de 23 millones de sufragios, lo que representa alrededor de 53 por ciento de la base electoral.

Ante estos avasalladores números, se genera un enorme reto para el presidente electo. Andrés Manuel debe cumplir a millones de ciudadanos que depositaron su confianza en él. Indaguemos sobre algunos de los principales retos económicos que afrontara.

El primer discurso oficializado por el presidente electo, fue un mensaje hacia los mercados financieros. Recordemos como conforme se consolidaba su victoria, la volatilidad y la incertidumbre en los mercados, aunado a otros factores, se venía agravando y emanaban un retroceso para la divisa nacional.

En tal mensaje, enfatizó que respetará la autonomía del Banco de México, continuará con la disciplina financiera y fiscal, así como total respeto a los compromisos de bancos nacionales e internacionales. Otra prioridad será, mantener la estabilidad financiera y económica.

Otro de los aspectos importantes, que dejan tranquilos a los empresarios, es que se manifestó que no existirá confiscación, ni expropiación de bienes. Este tema tomó mucha relevancia en los últimos días de las campañas electores, lo que generaba mucho nerviosismo en el sector.

Sin embargo, aún quedan ciertas dudas, las cuales siempre tuvimos la oportunidad de cuestionar en este espacio y es importante no dejarlas a un lado.

El próximo mandatario nacional, sigue argumentado que existirá un fuerte plan para aumentar el doble la pensión de las personas mayores, desde su primer día de ordenanza. A este apartado, también se suman todos los discapacitados pobres.

De igual forma, se propuso millones de becas para los considerados “ninis”, para que estos no se vean en la necesidad de emigrar o integrarse a las filas del crimen organizado. También se prometió no más gasolinazos.

La realidad es que, en los primeros dos aspectos, debemos redoblar esfuerzos para encontrar mejores condiciones que las actuales. Sin embargo, el costo financiero que esto representa es enorme; más si la idea es no incrementar la carga impositiva en el país, ni los niveles actuales de endeudamiento. Los números no cuadran.

La liberalización de los precios de la gasolina, es algo que nos pone a la vanguardia a nivel mundial. Son pocos los países, comparables en modelo económico al nuestro, que continúan subsidiando la economía para que el precio de los combustibles no esté relacionado al mercado petrolero.  El que no exista un incremento en los mismos, implica una erogación del gobierno para contrarrestar el mismo, ¿hasta qué costo pueden resistir las finanzas públicas del país?

Otro tema interesante es la autosuficiencia alimentaria que plantea López Obrador. Esto implicaría poner barreras al comercio con otras regiones del mundo o la innovación en nuevas tecnologías para el beneficio del campo. México debe especializarse en aquellos alimentos que pueda producir de manera más eficiente y con otros países adquirir aquellos en lo que no es tan eficiente.

El combate a la corrupción, fue el punto medular de su campaña política. Sin lugar a dudas, este aspecto es un enorme y eterno lastre que hemos venido cargando todos los mexicanos. La erradicación del mismo, en todos los aspectos, haría a México soñar con la posibilidad de convertirnos en una potencia mundial.

No nos queda nada más que esperar a que llegue el primero de diciembre, para ver tomar posesión al primer candidato de izquierda que llega a Los Pinos. Dudas, incertidumbre, debate serán temas constantes hasta esa fecha. A pesar de esto, démosle el voto de confianza a nuestro nuevo gobernante, en espera que sus confusas propuestas, rindan los frutos prometidos. Buena suerte Señor Presidente.

 

 @GmrMunoz

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