Gerardo Muñoz Rodríguez

El pasado sábado, Andrés Manuel López Obrador, tomó posesión como el presidente constitucional de la República de los Estados Unidos Mexicanos. En su primer discurso ya con la investidura de la banda presidencial, el mandatario mexicano hizo alusión a las adecuaciones que tomará su gobierno, para lograr concretar la cuarta transformación en el país.
Dentro de los varios ajustes que se tienen considerados, – los cuales, como ya hemos comentado, no somos parte de los mismos – se tiene contemplado la erradicación del sistema neoliberal, como ideología y configuración económica del actuar diario de nuestra nación. Exploremos un poco sobre las generalidades de este método de producción.
Para comenzar a hablar del neoliberalismo en México, debemos poner como referencia dos de las peores gestiones presidenciales en toda la historia del país: Luis Echeverría Álvarez y José López Portillo. Durante estos doce años, la economía fue un total y completo desastre. Las variables macroeconómicas estaban por las nubes y la confianza en el exterior por los suelos. Gran parte de estas condiciones, fue por el desgaste en la ideología de posicionar al Estado como parte fundamental en la economía. El modelo está consumado.
A razón de esto, en los últimos seis sexenios presidenciales, la teoría económica que nos presidió fue la de libre mercado. Bajo este modelo de libre mercado, se observa que una de sus características esenciales es lograr minimizar la injerencia del Estado en la economía. Desde la década de los ochenta y principalmente en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, un gran número de empresas controladas por el Estado, se fueron cediendo a manos de empresarios privados.
Esto tenía como principal finalidad, buscar que la Iniciativa Privada, a través del mercado, lograra convertirse en el elemento más apropiado para eficientar los escasos recursos de la economía.
Durante estos últimos 36 años, la economía mexicana creció, en promedio anual, solo 2.5 por ciento. Un porcentaje muy por debajo del obtenido en el periodo llamado “Desarrollo Estabilizador”, en donde se presentaban de tasas de 6.5%.
¿Estamos en el modelo incorrecto? Vayamos por partes.
Si bien es cierto, a pesar que no se vea tan seguido, López Obrador tiene razón en realizar críticas a este sistema económico. La brecha de la desigualdad se ha incremento en los últimos años, así como empeorado las condiciones de bienestar básico para los ciudadanos más marginados.
Sin embargo, el catalogar al neoliberalismo como una calamidad para México; es una completa equivocación. Vemos de nuevo mensajes extremistas que no son medibles en su posición.
Comparto la idea de las impresionantes áreas de mejoras que tiene este método de producción, pero me niego a creer que es el Estado, quien debe tener un carácter preponderante en la economía de una nación. La historia mundial, nos marca, que, en países en vías de desarrollo, esta no es la salida a sus problemas sociales.
¿Realmente ha existido una total apertura a los mercados en México? Claro que no. Si bien en la década de los noventas, muchos sectores fueron otorgados a empresarios; un gran número de ellos permanecieron como propiedad del Estado.
Las industrias del petróleo, electricidad, telecomunicaciones, medios de comunicación, entre otros; evitaron una total apertura a una economía libre, donde la competencia sea quien rija el valor de los productos/servicios de la misma.
Esta total apertura, la cual apenas estaba en vías de realidad, necesitaba como principal aliado al tiempo, para que nos fuera posible conocer sobre sus beneficios. La cancelación de varias de las reformas estructurales de la administración anterior, nos privarán de ver tales resultados.
AMLO se ha trazado como meta de crecimiento económico para su sexenio, cuatro por cierto. Es imposible, y guarde estas líneas, que sea posible su obtención, aboliendo al modelo neoliberal.
Busquemos reducir las desigualdades de este país, basándonos en un modelo que nos ha generado estabilidad económica en los últimos años. No aceptemos discursos, donde la política está sobre la propia economía.

Referencias:

(1) Recuperado de: http://www3.inegi.org.mx/sistemas/temas/default.aspx?s=est&c=23824 (2018). Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

@GmrMunoz