Por: José Carlos Romo Romo

Estimado lector, nos encontramos a escasos cuatro días para que llegue la anhelada “Nochebuena” a nuestros hogares y con ella recibir la paz y la felicidad que nos brinda la “Navidad”. En esta parte del año, es difícil desprenderse del espíritu propio de la época, el “espíritu navideño”. Los temas de relevancia local, nacional o internacional pueden esperar para otra ocasión, es momento de compartir con Usted unas cuantas “reflexiones de fin de año”.

En las últimas semanas, me busqué algo de tiempo para leer el libro titulado “Hace falta un muchacho”, del autor Arturo Cuyás Armengol, texto que ya había leído en mis años mozos, sin embargo, despertó en mí una enorme curiosidad rememorar todos aquellos buenos consejos que, en su momento, capté de esta obra. Cabe destacar que Cuyás Armengol, escritor y periodista español, basa su filosofía humana en un intenso amor a Dios, a la patria y a la familia, lo que él denomina “la base de todo sano desarrollo”.

Con motivo de las fiestas decembrinas, siempre es bueno y conveniente darse un tiempo para reflexionar sobre nuestras acciones y conductas. Seamos o no jóvenes, nunca es tarde para analizar y, en su caso, modificar nuestras actitudes y patrones de comportamiento, por lo que no resulta ocioso retomar la lectura de este libro y tomar de él algunas buenas lecciones de vida, para consumo propio y, en su caso, para transmitírselas a nuestros hijos o educandos.

Por lo anterior, es mi deseo compartir con Usted algunas de las frases que emplea el citado autor para explicar los conceptos que busca transmitir con su texto, esperando que algunas de ellas nos “muevan el tapete”, como popularmente se dice, y nos permitan obtener alguna buena recomendación para nuestras vidas:

… el destino que tengas en esta vida más dependerá de tus propios esfuerzos que del azar, porque, como dice Cervantes, cada uno es hijo de sus obras…

… no puede haber consejos más cordiales ni más desinteresados que los que a un hijo querido da un buen padre…

… el que sabe escuchar no pierde el tiempo; porque si reflexiona sobre lo que ha oído, aprende, mientras que el que habla sólo dice lo que sabe… y a veces lo que no sabe…

… la mejor prueba de que una amistad es verdadera está en que no cese ni mengüe a pesar del tiempo y la distancia…

… la religión es el cumplimiento de nuestros deberes para con Dios y la manera de expresarle nuestro agradecimiento… procura mantener siempre viva tu creencia, huyendo de caer en el fanatismo, en esa intolerancia tan contraria al espíritu de la religión cristiana…

… ¿quieres que tu patria sea fuerte, sea grande, sea próspera? Pues empieza por ti mismo. Robustece tu cuerpo; fortalece tu espíritu; aspira a ser grande; persigue un ideal elevado; trabaja con ahínco, con fe y con perseverancia para alcanzarlo… éste es el verdadero y más eficaz modo de hacer patria. Puede más uno de esos esfuerzos individuales, más el ejemplo de una vida activa de trabajo honrado y de fecundas iniciativas, que cien discursos de ampulosa retórica pronunciados en mítines, congresos y asambleas…

… cuando un pueblo sabe cumplir sus deberes y defender sus derechos, da muestras de verdadero civismo…

… la libertad es el derecho de hacer todo aquello que no pueda perjudicar a otro…

… la política es una ciencia que tiene por objeto la felicidad de los hombres por medio del gobierno, la justicia y la defensa exterior…

… una condición que necesita la voluntad para lograr el éxito es no arredrarse ni cejar ante ningún obstáculo por grande que sea…

… acostúmbrate a no tolerar la mentira; no te dejes desviar del camino recto por dádivas, por interés ni por amenazas; considera la honradez como una joya de gran valía, y no permitas que nadie te la robe; ama la justicia y la equidad y procura ajustar a ellas todos tus actos; cumple tu palabra y tus ofrecimientos, aunque sea a costa de un sacrificio; ten el valor moral de reconocer tus faltas y tus errores y suficiente energía para enmendarlos. Si todo esto hicieras, serás un hombre de carácter…

… no hay satisfacción comparable a la que siente un hombre cuando ha hecho un trabajo con entusiasmo o terminando una obra a su gusto y bien merecido tiene el premio o galardón que alcance…

… uno de los vicios más comunes en los pueblos meridionales, y que más conviene combatir, es la pereza. Ella es la causa primordial de muchos de los males que padecen esos pueblos…

… el secreto de vivir una larga vida en pocos años: saber aprovechar el tiempo…

… por su modo de hablar se descubre la condición de una persona…

… piensa y medita lo que vayas a decir, y mucho más lo que escribas. La palabra escrita alcanza vida perdurable…

… nunca dejes para otro día lo que puedes hacer en el acto. Mañana no existe…

… después de Dios, ama a la patria sobre todas las cosas; ella engloba tu hogar, tu familia, tus afectos, tu religión, tu idioma, tus intereses, tus recuerdos y tus aspiraciones… no hables mal de tu patria y reprende al que tal haga. El hijo que habla despectivamente de su madre es un descastado…

Para finalizar, quiero desearle, estimado lector, una muy “Feliz Navidad”, que el amor, la paz y la alegría inunden sus hogares y que esta festividad sea motivo de unidad y armonía en su familia. Le mando un fuerte abrazo y, como es costumbre, agradezco el favor de su lectura y atención.

Correo electrónico: carlosromo38@hotmail.com

Twitter: @josecarlos_romo

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