La Fiscalía General del Estado recibió en rezago 33 mil 178 averiguaciones previas del Sistema Penal Tradicional, pero el volumen se redujo el último año en más del 40%, por lo que todavía hay 19 mil 399 expedientes sin determinar.
Así lo informó su titular, Jesús Figueroa Ortega, al explicar que al asumir el cargo hace un año, se dio a la tarea de intensificar las acciones para abatir el rezago histórico que se venía cargando como lastre, de años atrás.
“Se trataba de una voluminosa carga de trabajo que sumó, en la recepción de la FGE en marzo del año pasado, más de 33 mil averiguaciones previas que se constituyeron como factor de generación de profundo sentimiento de impunidad entre la población”.
De ese total, la Unidad del Sistema Penal Tradicional logró al cabo de un año reducir en 41% el rezago, es decir, hizo determinaciones en 13 mil 779 expedientes en diversos sentidos.
Un total de 8 mil 626 asuntos quedaron como archivo en reserva, en tanto que 4 mil 797 se archivaron de manera definitiva.
Comentó que en 315 casos se procedió a la consignación ante jueces y 41 más se canalizaron hacia el Sistema de Justicia para Adolescentes, por tratarse de asuntos que así lo ameritaron.
Consideró que el avance es notable, si bien, el objetivo de la Fiscalía a su cargo está centrado en concluir con el rezago histórico de asuntos del sistema tradicional, que contribuya a disminuir la impunidad y rescatar la confianza de la ciudadanía en la institución.
En esa misma línea de trabajo estratégico está focalizado el objetivo de que las carpetas de investigación que se integran con el nuevo sistema de justicia, no impliquen rezago, sino que sean atendidas con un adecuado seguimiento de su integración y determinación.
En ese sentido, subrayó que su administración ha definido un programa estratégico de transformación institucional, que busca fortalecer la capacidad de respuesta ante los retos y oportunidades que ofrece el entorno.
“En ello el uso de las herramientas que brindan las nuevas tecnologías es fundamental para mejorar los esquemas de coordinación y comunicación interna y externa, fomentando la profesionalización del personal, privilegiando la atención a víctimas de delitos y estableciendo mecanismos para el mejor aprovechamiento de los recursos”, concluyó.