Tanto se repite aquello de que hay que hacer más con menos que pierde su significado, sin embargo, hoy más que nunca tiene vigencia debido a los recortes presupuestales que aplica el gobierno federal y que continuarán en 2020, por lo que se tienen que “estirar” los recursos  hasta donde sea posible.

Como se ha comentado en otras ocasiones, parte del gasto local depende de las cantidades que destine el gobierno de la República y que, al reducirlas, mete en un embrollo al estado y los municipios, al trastocar los programas que están previstos.

Aunque se reitera que con ingresos propios podrán solventar el problema saben que esto no es posible, en función de que la cobija no dé para más y lo peor de todo es que crecen las demandas sociales; por lo tanto el único camino sería crear impuestos o aumentar los vigentes, a lo que hay una oposición férrea y que políticamente sería un error.

De ahí que sólo queda “hacer más con menos”, prevaleciendo lo más urgente o necesario que sin duda beneficiará a un número importante de habitantes, pero frustrará a otro al haber quedado fuera del reparto.

Ya lo dijo el gobernador Martín Orozco Sandoval: el centralismo no frenará los avances en salud. El pasado26 de septiembre, durante la inauguración del nuevo consultorio periférico de Villas de Nuestra Señora de la Asunción, consideró que la concentración de las inversiones de los servicios de salud a nivel nacional, representa el riesgo de retrasar avances en esta materia, por lo que en Aguascalientes se han tomado las providencias correspondientes para hacer las adecuaciones que permitan atender lo esencial.

Las derivaciones de los recortes presupuestales en el Sector Salud, como parte de la política de austeridad del gobierno de López Obrador, dificultan la prestación de los servicios. Es una situación que somete a las instituciones de salud pública a una condición crítica y que los gobiernos estatales y municipales atenúen sus acciones.

Lo que corresponde a Aguascalientes, el mandatario estatal sostiene que con un mayor esfuerzo se podrá enfrentar este tipo de circunstancias, buscando ante todo que los servicios de salud continúen siendo eficaces y de permanente cercanía con la población.

Aunque en 2020 puede seguir el adelgazamiento de recursos, el objetivo es trabajar intensamente con lo que se disponga y en lo que deben ser parte fundamental los trabajadores del área para hacer más cálida la atención, en lo cual la sociedad sepa que todo lo que concierne al gobierno del estado se hará el máximo esfuerzo.

Con la red hospitalaria, centros de salud y consultorios, está prácticamente cubierta la entidad y con el personal especializado que se tiene existe plena confianza de salir adelante en el cuidado de la salud, aun con las limitaciones que pueda haber, para lo cual hay que estar preparados.

MÁS TRANSPARENCIA

Los integrantes del Poder Legislativo del Estado son en extremo exigentes con los demás para que todos sus actos sean conocidos por la sociedad, pero tratándose de ellos y ellas tienen varios puntos opacos que defienden como si en eso les fuera la vida.

Del presupuesto que reciben cada año poco se sabe cómo se distribuye y a quiénes llegan, tampoco se supervisa si las famosas oficinas de atención en los distritos funcionan y en qué condiciones y horarios, y menos se sabe quiénes reciben el apoyo social que cada mes se les entrega.

Las sesiones en comisiones son casi siempre a puerta cerrada y con mayor razón si se trata de la que se encarga del gasto ordinario y el financiamiento, por lo que sólo informan de manera escueta cómo se hizo y a dónde llegó.

Sobre el particular, la diputada Elsa Amabel Landín Olivares planteó una reforma al artículo 90 de la Ley Orgánica del Congreso para que las sesiones de comisiones sean públicas, salvo cuando se determine que se tratará información reservada.

A finales del pasado mes de septiembre, afirmó que “los diputados y diputadas nada tenemos que ocultar  al pueblo”, por lo que la regla general debe ser que las reuniones de comisiones sean abiertas como una demostración del compromiso que tienen con la ciudadanía, de que todo lo que hacen es positivo y por el bien popular.

Recordó que desde el 11 de junio de 2018 existe el “Parlamento Abierto”, que es un avance muy importante y el siguiente sería aplicar estrategias que avalen la transparencia en el acceso a la información como un derecho social, del que se derive una mayor participación ciudadana que asegure cumplir la exigencia colectiva de que exista una efectiva rendición de cuentas.

En este sentido, apuntó Elsa Amabel Landín, un Congreso de puertas abiertas “es en lo que estamos comprometidos como legisladores, para que el ciudadano esté informado y sea de forma directa, o bien que los medios de comunicación sean el canal que dé a conocer sobre el desempeño de cada legislador”.

Consideró que hacerlo le daría un sentido “verdaderamente republicano y democrático”, sobre todo de cara a un proceso de elección consecutiva de los legisladores, además que el modelo del Paramento Abierto es una ocasión inteligente para generar la aptitud “de reconstruir la relación entre ciudadanos y legisladores”.

Lo que plantea Landín Olivares es sólo una parte de la transparencia que obliga al Congreso, sin duda muy importante, pero hay que ir más allá y no quedarse con sólo atraer la atención de la sociedad en las reuniones de comisiones.

Si realmente quieren que se les considere como “representantes populares” tienen que serlo, no parecerlo, ganarse el título a ley. En tiempos de campaña ofrecen resolver todo lo que les piden, lo que se rubrica con abrazos y besos, pero una vez que se apoltronan en la curul olvidan los compromisos y evaden el contacto con los ciudadanos. Para tener acceso a una entrevista con ellos y ellas el peticionario debe pasar por el tamiz del asistente o la secretaria, que son quienes deciden si es recibido y cuándo.

Por regla general una parte de los que acuden al Congreso es para solicitar un apoyo, sea económico, de empleo o un descuento en los servicios médicos en un hospital estatal, entre otras solicitudes, por lo que es su obligación dar una respuesta concreta, que no alimente esperanzas y obligue al ciudadano a dar vueltas a ver si se resuelve su asunto.

Para que no es les olvide quiénes son y de dónde vienen, es conveniente que en su escritorio tengan un resumen escrito y fotográfico de su campaña, con lo que tengan presente a qué se comprometieron y qué falta por hacer.

En cada quien está reevaluar la función legislativa y ante todo saber apreciar el voto que recibieron; tener presente que gracias a ese apoyo colectivo están ahí y lo cual tiene plazo de caducidad, por lo que en cada diputado y diputada está por acabar con el viejo adagio que dice: “Tres años de diputado y luego una vida de vergüenza”.

SÍ Y NO

Que la Comisión Reguladora de Energía (CRE) autorizó para Aguascalientes un plan de inversión en el sector eléctrico, sí, el cual forma parte de 25 nuevos proyectos particulares en el país que en conjunto representan 5 mil 190 megawatts. Que la Comisión Nacional del Deporte (Conade) tiene sus oficinas centrales en Aguascalientes no, pese a que fue un compromiso del presidente Andrés Manuel López Obrador de que se instalaría aquí, lo que se debe en gran medida a que a su titular, Ana Gabriela Guevara, no le interesó dejar la capital del país, por lo que cada vez está más lejana la posibilidad de que venga este organismo ya que allá se deciden muchas cosas, como la próxima gubernatura de Sonora, en la que se le menciona como una de las cartas fuertes del Movimiento de Reconstrucción Nacional, al igual que Alfonso Durazo Montaño, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana.