CDMX.- La actriz Silvia Mariscal asegura que le enorgullecen sus arrugas, porque representan la experiencia de su vida.
“Me ha costado mucho tener las arrugas que tengo y las marcas… es la vida, y esa no se quita. Me siento orgullosa de tenerlas. La edad no me causa ningún problema”, afirmó en entrevista, antes de recibir un homenaje a su trayectoria de parte de la Asociación Mexicana de Cineastas Independientes (AMCI).
Comentó que su edad nunca ha complicado su labor artística, porque siempre habrá papeles que tenga que interpretar.
“La nobleza de mi oficio es que nunca se acaba. Hay personajes de todas las edades, en ese sentido no hay de qué preocuparse, no me da miedo, y si no hay obras para grandes, pues las hacemos”, expresó.
La noche del lunes, la AMCI reconoció los más de 46 años de experiencia de la actriz con el premio Ignacio López Tarso, entregado por el actor mismo.
“Me siento doblemente honrada, estar en escena o frente a una cámara es algo que me gratifica.
“El saber que puedo hurgar dentro de mí y expresar lo que un ser humano o personaje está vivo gracias a mí es una experiencia única y que vale todo”, sostuvo.
Mariscal, actriz de telenovelas como Teresa o La Mal Querida, recordó momentos junto a López Tarso, con quien trabajó en la obra El Avaro, de Molière, en 1977, en el Teatro de la Nación.
Por el momento la actriz se presenta en el montaje Mujeres de Ceniza, en el teatro 11 de Julio. (Staff/Agencia Reforma)

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