El sector restaurantero de Aguascalientes ha dado el beneficio de la duda a la empresa concesionaria Veolia y espera que en un par de meses queden resueltas las diversas problemáticas de escasez del líquido, tarifas injustificadas y drenajes taponeados que han enfrentado algunos empresarios del ramo.
Para ello, a través de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), están por suscribir un acuerdo de partes en donde la corrección del servicio que presta para la dotación del líquido permita, a su vez, que los restauranteros se regularicen en uso y pago del servicio.
Al respecto, el presidente de la Cámara, Claudio Innes Peniche, reconoció que el gremio está atravesando una temporada difícil pues los problemas de agua les están afectando como sucede en fraccionamientos y colonias del municipio.
Es un hecho, dijo, que hay tandeos y escasez por todos lados y en función de ello, los negocios se ven afectados de acuerdo a su ubicación y lo peor es que sufren falta de agua, por cobros de aire que hay que ir a protestar y además por críticas por la contratación de pipas, cuando lo que se requiere es la regularización del servicio.
En entrevista, aseguró que en las charlas sostenidas con la empresa concesionaria hay avances y sobre todo muy buena disposición para arreglar los problemas que están afectando a los restauranteros, aunque es obviamente una gestión que incluye sectores completos.
Es decir, la solución que se busca no está limitada a los negocios, sino a los puntos de la ciudad que están sufriendo escasez y eso incluye a casas y negocios de diferentes rumbos donde la sequía en las llaves se ha intensificado.
Comentó que de acuerdo a las soluciones que se han planteado se estima que en un par de meses la situación se haya regularizado en general y para ello Veolia ha referido mejoras en pozos y manejo de tecnología para hacer eficiente el servicio que prestan.
Innes Peniche recalcó que la empresa se ha mostrado receptiva a los problemas que le han planteado y de hecho ha incorporado nuevo personal para su atención, de tal manera que la expectativa es que se puedan corregir los problemas en un plazo razonable.
Finalmente, reiteró que los restaurantes, en casos muy específicos, han marcado un término de dos meses para ver solucionados sus problemas y contar con buen servicio, tarifas justas y estar regularizados con la empresa al cien por ciento.