El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, Mikel Arriola, admitió que uno de los dos grandes retos de la dependencia son las jubilaciones y pensiones.

En reunión con los senadores, diputados federales y diputados locales del Partido Verde, indicó que éstas representan 2.5 mil millones de pesos para el organismo.

“Es un reto enorme que el régimen de jubilaciones y pensiones nos representan un esfuerzo de casi 3 puntos del PIB, 2.5 mil millones de pesos, por lo que no hay otro camino que la disciplina en las finanzas del IMSS”, afirmó.

También dijo que la dependencia tiene que trabajar para abatir, de manera preventiva, las enfermedades crónicas que generan un déficit acumulado al seguro de enfermedades y maternidad de 2.2 mil millones de pesos.

“Las enfermedades crónicas le están generando un déficit acumulado al seguro de enfermedades y maternidad de 11 puntos del PIB, 2.2 mil millones de pesos, y la estrategia es virar rápidamente de lo curativo a lo preventivo”, explicó.

Arriola presumió ante los legisladores que por primera vez en 35 años, el IMSS deja los números rojos y entra a los números negros.

“Salimos con 6 mil 400 millones de pesos de superávit en el 2016”, expuso.

Detalló que ese superávit se agregó a los 20 mil millones de pesos que se destinaron a infraestructura a principios de año, por lo que suman casi 27 mil millones de pesos.

Con ello, informó, se están construyendo y terminando 40 unidades médicas familiares nuevas y 12 hospitales de especialidades en todo el País.