Ayer, como cada tercer domingo de junio se celebró el Día del Padre. Por tal motivo la diócesis local reconoció a los varones que “con responsabilidad y gozo, asumen la importante tarea de ser un pilar fundamental de su familia, donde los padres se convierten en los primeros maestros de la fe para sus hijos”.

El custodio de Catedral, P. Raúl Sosa Palos, refirió que el Papa Francisco señaló que “Dios pone al padre en la familia para que, con las características valiosas de su masculinidad, sea cercano a la esposa, para compartir todo, alegrías y dolores, cansancios y esperanzas; y que sea cercano a los hijos en su crecimiento, cuando juegan y cuando tienen ocupaciones, cuando están despreocupados y cuando están angustiados, cuando se expresan y cuando son taciturnos, cuando se lanzan y cuando tienen miedo, cuando dan un paso equivocado y cuando vuelven a encontrar el camino”.

Consideró que siempre será muy valioso tomar como referencia el paternal cuidado que San José tuvo con la Sagrada Familia, “pero también en lo que se refiere a su cercanía con Jesús, con quien tuvo un trato cercano, familiar, donde seguramente fue su mejor amigo y compañero de trabajo, con quien Jesús conversaba y oraba”.

En este día particular, dijo Sosa Palos, “oramos por todos los padres de familia, para que el Espíritu Santo les llene de fortaleza y sabiduría; y así, con un corazón generoso, puedan responder con diligencia a la vocación que han recibido y sigan siendo la mano firme pero cariñosa, que conduce a su seres queridos”.

Finalmente, dijo que en estos tiempos de violencia y de diversos riesgos, es importante que el papá guíe adecuadamente a sus hijos, esté pendiente de sus actividades, de su desempeño escolar, de sus compañías, para detectar a tiempo señales y prevenir o resolver problemas en forma oportuna.