Ante el caso relacionado con la solicitud de amparo de cinco internos inconformes por la alimentación en el Cereso para varones, la Comisión Estatal de Derechos Humanos informó que no tenía conocimiento sobre la contaminación de la comida, “por no haber recibido queja alguna sobre este hecho en particular”. Del mismo modo, la instancia dio a conocer que, de lo que sí recibieron quejas, fue sobre la insuficiencia en las raciones que se proporcionaban a los internos, por lo que “atendiendo a dichas llamadas se hicieron visitas sorpresa, sin que se haya recibo quejas de los internos por la calidad de los alimentos”. Finalmente, la CDHEA, explicó que al tener conocimiento del hallazgo de alimentos contaminados envió a cuatro profesionales investigadores del área de Visitaduría al reclusorio para establecer contacto con las personas privadas de su libertad y con el personal médico para saber si alguno de ellos había presentado algún síntoma.