Recibe nombre ante Dios

María José Salcedo Rodríguez fue llevada a la pila bautismal del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, por sus padres, Adrián Salcedo Núñez y Mayra Leticia Rodríguez Oropeza.
Acompañados por los padrinos de la pequeña, Juan Gabriel López Garza y Érika Salcedo Núñez, solicitaron a la Iglesia que su hija fuera bautizada en nombre de Dios.
En una emotiva ceremonia, las aguas del Río Jordán fueron derramadas sobre la pequeña, con lo cual fue borrado de ella el pecado original, siendo así reconocida como hija del Padre Celestial.
Además de ser ungida con el óleo de los catecúmenos y el santo Crisma, María José recibió también una lluvia de bendiciones por parte de sus allegados, que acudieron con ella a presenciar tan importante acontecimiento, además de participar con ella del festejo que más tarde se llevó a cabo en su honor.