Con el propósito de borrar el pecado original y ser reconocido como hijo de Dios, el pequeño Elías Rafael Altamira Díaz de León fue bautizado en la capilla penitencial del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe.
Con él acudieron sus papás, Rafael Altamira y Mayra Alejandra Díaz de León y sus padrinos, María Auxilio Loera y Pablo Altamira, quienes unieron sus oraciones por el bautizado y el compromiso de velar por su bienestar espiritual.
Además del agua bendita que le fue derramada en la pila bautismal, también fue ungido con los aceites consagrados, como signo de pertenencia al Padre Celestial.
El recibir el sacramento, fue celebrado por familiares y amigos para lo cual sostuvieron por la tarde una emotiva reunión.