El niño José María Rodríguez Pedroza fue revestido de Cristo, tras recibir en la Parroquia del Señor del Encino, el sacramento del bautismo.
En una ceremonia a la que fueron convocados allegados de la familia, el celebrante dedicó a ellos un emotivo mensaje, en el cual destacó la importancia del primero de los sacramentos de la Iglesia católica.
Luego de ungir al pequeño con el santo crisma y el óleo de los catecúmenos, se llevó a cabo el ritual para despojar a José María del pecado original en la pila bautismal, ante la compañía de sus papás, Lucina Cristina Pedroza Ávila y José Efraín Rodríguez de Lira, así como sus padrinos, Carmen Angélica Ávila Castañeda e Irving Estrada Flores.