Mediante el primero de los Sacramentos, el pequeñito Dominic Joshua Reyes Cuevas fue revestido con la gracia del Espíritu Santo y con ello ha sido reconocido como hijo de Dios.
La ceremonia sacramental para darle la bienvenida a la comunidad católica, se llevó a cabo en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, en la cual contó con la destacada presencia de su mamá, Karen Rubí Reyes Cuevas, así como sus padrinos, María del Carmen Cuevas, América y Domingo Reyes.
En la pila bautismal, Dominic Joshua fue bañado con las aguas del Río Jordán y ungido con el santo crisma como signo de pertenencia a Dios, cuyo acontecimiento fue enormemente celebrado por su familia de manera particular.