La gracia del Espíritu Santo, fue derramada sobre el niño Íker Salvador Dávila González, mediante el sacramento del bautismo que recibió en una ceremonia efectuada en el templo de Nuestra Señora de los Bosques.
A la pila bautismal fue llevado por sus papás Alejandro Dávila Castañeda e Ivonne Julieta González Coronado, y sus padrinos Ana Beatriz Marmolejo Hernández y Enrique Eduardo Dena Delgado.