Benito Jiménez 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Human Rights Watch (HRW) se sumó a las críticas de crear una Guardia Nacional, conformado en su mayoría por militares, como instrumento primordial del próximo Gobierno federal para garantizar la seguridad pública.
“Al menos, al principio, esta nueva fuerza estará conformada en gran parte por soldados. Será entrenada por las Fuerzas Armadas y estará bajo el mando de la Secretaría de la Defensa Nacional.
“El plan del presidente electo Andrés Manuel López Obrador de crear una Guardia Nacional controlada por las Fuerzas Armadas constituye una estrategia equivocada para abordar la crisis de seguridad pública que atraviesa México”, advirtió el organismo internacional.
Para HRW, el uso de las Fuerzas Armadas para enfrentar a la violencia criminal ha provocado abusos generalizados, incluidas ejecuciones, desapariciones forzadas y torturas.
“Esto demuestra por qué no se debe utilizar a las Fuerzas Armadas para tareas de seguridad pública. López Obrador hereda una catástrofe de derechos humanos que ha sido causada, en gran medida, por la militarización de la seguridad pública en el País”, manifestó en un comunicado José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch.
“Al redoblar la apuesta de esta estrategia fallida, López Obrador comete un error colosal que podría frustrar cualquier esperanza de poner fin a las atrocidades que tanto sufrimiento han causado en México en los últimos años”.
Para Vivanco, en los dos últimos sexenios, el uso de militares en materia de seguridad pública ha tenido resultados previsiblemente desastrosos.
“Las Fuerzas Armadas del País están hechas para la guerra, no para la seguridad pública, y han cometido gravísimos abusos contra civiles con generalizada impunidad. Las Fuerzas Armadas tampoco han conseguido reducir la violencia en México y, de hecho, es posible que hayan sido un factor clave que contribuyó al drástico aumento en la cantidad de homicidios en estos años”, consideró.

Ve Aureoles retos en coordinación de elementos
La coordinación entre militares y policías será el principal reto de la Guardia Nacional, debido a que ambas instituciones poseen disciplinas distintas, advirtió el Gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles.
“Hay que esperar porque pues eso lleva sus tiempos, es un proceso de integración que ojalá sea exitoso porque es juntar -de acuerdo con lo que dice el documento- a la Policía Militar, a la Policía Naval y a la Policía Federal, que no va ser un proceso sencillo por las formaciones que tiene cada institución”, dijo en conferencia de prensa en la ciudad de Morelia.
“Ver cómo se dividen las tareas. Luego a veces entre las propias corporaciones hay dificultades, cuando juntas una institución con tanta disciplina, con tanta historia digamos, como es el Ejército Mexicano, con la Policía (Federal), hay que buscar los mejores mecanismos para el acoplamiento”.
En cuanto al plan de amnistía, Aureoles anticipó que esa propuesta advierte impunidad y desaparece una obligación que deben realizar las autoridades, que es proporcionar justicia a las víctimas.
“Lo que tiene que haber es justicia, porque no es sencillo. Desde fuera quizá quienes no han vivido en carne propia un dolor de que le hayan lastimado a un familiar, un hijo, un ser querido, pues suena bien decir ‘hay que perdonar’, pero en los hechos es un proceso muy complejo.
“Yo creo que lo que tenemos que asegurarnos es que las intuiciones encargadas de la procuración de justicia y de la administración de la justicia sean capaces, haya la capacidad institucional de actuar con oportunidad y que no haya impunidad, hablar de perdonar o de aministear, es como si renunciáramos a cumplir con esa obligación que tenemos como Gobierno”, añadió el Mandatario michoacano.