Antonio Baranda y Jesús Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Luego de que el Obispo Salvador Rangel reveló que dialogó con narcos para evitar violencia en Guerrero durante el proceso electoral, el Secretario de Gobernación afirmó que el Gobierno no negocia la aplicación de la ley.
“Habrá que ver cuál es el contexto en el cual ocurrieron estas declaraciones, lo que es un hecho es que el Gobierno mexicano no negocia la aplicación de la ley, no es un tema dubitativo: las leyes se acatan y se cumplen”, sentenció Alfonso Navarrete.
Al término de un evento en el Museo de las Constituciones, el político mexiquense reconoció que en Guerrero hay problemas de inseguridad y de ejecuciones de políticos.
El Gobierno estatal, a través del vocero del Grupo Coordinación Guerrero, Roberto Álvarez Heredia, señaló que la violencia en la entidad no se resuelve con pactos con quienes están fuera de la ley.
En tanto, el rector de la Universidad Autónoma de Guerrero, Javier Saldaña Almazán, dijo que si institucionalmente él es requerido para dialogar con capos de la droga para pedirles que no asesinen a más estudiantes, él lo haría.
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) evitó dar una postura sobre los acuerdos que el Obispo de Chilpancingo-Chilapa mantiene con el crimen organizado.

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