Practicar deporte, ir al gimnasio o correr juntos son algunas actividades con las que Jonathan Arteaga, instructor físico, ha logrado reforzar la convivencia y confianza con su hija de 12 años.
“Mejora mucho la interacción con los hijos, ayuda para tener más relación, más acercamiento, y una mejor comunicación”, sostiene.
La clave, asegura, es compartir tiempo juntos.
Aunque la figura paterna es importante para el correcto desarrollo emocional, los adolescentes suelen reportar un alejamiento de su papá alerta Rosario Alfaro, terapeuta y directora de la asociación Guardianes.
De acuerdo con un sondeo aplicado a 200 adolescentes por esta ONG, el 34 por ciento de chicos de 14 a 17 años dijo tener una muy buena relación con su padre, frente al 52 por ciento que describe así la relación su madre.
Si los hijos tuvieran que elegir a una sola persona a quien le tienen confianza, el 45 por ciento escogería a su mamá y sólo el 9 por ciento a su papá.
Detalla que es necesario que ambos padres se involucren en estos temas, a fin de darles herramientas a sus hijos de prevención y, sobre todo, para reforzar su autoestima y brindarles un sentimiento de protección.
Para Jonathan Arteaga la convivencia con su hija adolescentes es la manera de crear vínculos y de instruirla.
“Le inculco que sea dedicada, apasionada, que le guste el ejercicio. ¿Por qué? Porque le va a beneficiar cuando sea más grande, tanto en salud física como en la mental”, afirma el entrenador.
“Es importante hacer actividad física con los hijos, porque los niños ahora se dedican a estar en el sillón, acostados, viendo el televisor, el iPad, con el celular. No estamos educando a los niños para hacer alguna actividad física y eso, a la larga, les va a afectar”, advierte.
En México, pese a que tres de cada 10 niños tienen obesidad o sobrepeso, el 82.8 por ciento de los menores de entre 10 y 14 años es inactivo, y el 77.3 por ciento pasa más de dos horas al día frente a una pantalla, según datos de la Encuesta Nacional de Nutrición (Ensanut) 2016.
Además de evitar que su hija sea parte de las estadísticas de obesidad infantil, asegura, ejercitarse juntos le ha permitido que la niña le tenga confianza para hablar diversos temas.
“Cuenta lo que pasa a su alrededor sin esconder nada, sin tapujos, sin ningún problema puede decir lo que pasa”, destaca.
Cuando se enseña a los hijos a esforzarse para lograr hacer algún ejercicio, como sostenerlo mientras aprende en el pasamanos, ilustra, o indicarle cómo realizar una actividad de manera correcta, los niños ganan seguridad en sí mismos.
“Y estos ejercicios les ayuda para coordinación, su motricidad, para crear fuerza y resistencia, para que en cuanto sean mayores puedan realizar una actividad en algún gimnasio y sea mucho más fácil, y se les crea un hábito también”, describe.
Para él, lo importante es que los papás encuentren actividades que les permitan pasar tiempo con sus hijos, que se involucren en su crianza, en la misma medida que las madres, y que los enseñen a ser independientes y a cuidar su salud.

Receta
Para iniciar a los niños en la actividad física:
-Comiencen con ejercicios funcionales: sentadillas simples, lagartija con rodillas en piso o jueguen en el pasamanos.
-Incluyan actividades con pelotas o deportes grupales.
-Platiquen mucho y diviértanse.

ASÍ LO DIJO
“Hay que enfocarse en los niños, no descuidarlos, es muy fácil dejarlos solos con el teléfono. Hay que dedicarles, por lo menos, 30, 20 minutos al día para realizar una actividad física”.
Jonathan Arteaga, papá de una adolescente