Francisco Morales V.
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La epidemia del VIH a nivel internacional, cuyo brote fue dado a conocer a principios de los años 80, atravesó a las sociedades del mundo en todos los ámbitos, tanto públicos como privados.
Su marca, indeleble, quedó plasmada visualmente en obras de arte, medios informativos, publicaciones comprometidas, campañas de concientización y en expresiones muy variadas de la cultura popular.
Desde hace tres años, el Centro de Documentación Arkheia, del Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) de la UNAM, ha conformado un archivo que reflexiona sobre estas expresiones. Ahora, apuesta por mostrarlo al público.
«Nos parecía muy importante dar lugar a un archivo que reuniera visualidades que tienen que ver con el VIH», detalla Sol Henaro, curadora de colecciones documentales del MUAC. «Nos parecía muy importante anclarlo en el concepto ‘visualidades’ y no arte específicamente, hablar más de una cultura visual amplia».
Para Henaro, quien ha curado junto a Luis Matus la muestra Expediente Seropositivo, la misión de los archivos del MUAC es una de compromiso social, por ello se eligió al VIH como tema para conformar una colección.
«Pensamos que era importante ser un centro de documentación activo ética y políticamente, o sea, que teníamos también la responsabilidad, dentro de una estructura universitaria, de generar repositorios documentales que no existen», afirma.
El archivo resultante, nutrido lo mismo de arte, registros de obras de activismo artístico y publicaciones, muestra al VIH como un fenómeno de gran complejidad que no puede entenderse únicamente desde las esferas médica, sociológica y política.
La exposición, que también tiene implicaciones personales para Henaro y Matus (ella, por un amigo con VIH; él, seropositivo), busca representar la cualidad multifactorial de este fenómeno.
«Fue el impulso de entender el VIH no solamente como una condición crónica de vida, sino también como un fenómeno complejo, que justamente la posición universitaria del museo ayuda a comprenderla no solamente desde una visión puramente plástica, o puramente visual, sino que también es una plataforma donde las discusiones se abren y comienzan a atravesar diferentes líneas de conocimiento, detalla Matus.
Dispuesta en el lugar del recinto destinado de forma permanente para las exposiciones surgidas de Arkheia, la muestra está conformada por cuatro núcleos temáticos: el lugar que el VIH ha tenido en los medios; el medicamento en los procesos de creación; activismo e iniciativas de resistencia, y la dispersión del virus a nivel simbólico y real.
La exposición cuenta con una selección de obras del fotógrafo Óscar Sánchez Gómez -quien donó su fondo documental al MUAC-, contenido hemerográfico, como la publicación Letra S, y registros de acciones performáticas o eventos solidarios.
Una de las piezas artísticas emblemáticas en la muestra es el condón inflable que Rolando de la Rosa y Yanina del Real colocaron a las puertas del Palacio de Bellas Artes -aquí, de 7 metros de altura–, y que será instalado en uno de los patios interiores del MUAC.
Como en los primeros años de eventos solidarios y de prevención del VIH, se regalarán condones a los visitantes a la exposición, abierta desde ayer en el museo universitario. Se trata, en gran medida, de que el debate sobre este virus no se extinga.

ASÍ LO DIJO
«Nos parecía que era también útil para otras generaciones que creían que ya todo está dado y resuelto, que pudieran saber del tipo de iniciativas que se llevaron a cabo antes, qué tipo de estrategias artísticas y visuales pusieron en marcha y recordar que estos derechos ganados los tenemos que seguir peleando»
Sol Henaro, curadora.