Pese a que aún no retoma un ritmo que convenza a su exigente afición, el Real Madrid parece ir dejando atrás la goleada sufrida la semana pasada ante el Eibar, que sorpresivamente les encajó tres goles sin respuesta.
De regreso al Santiago Bernabéu, los blancos recibían a un Valencia que no atraviesa el mejor de sus momentos, por lo que los de Madrid debían aprovechar. De entrada, Solari apostó por jóvenes en diversas posiciones, como Reguilón o Marcos Llorente, aunque los mejores actores del juego fueron el siempre cuestionado Benzema y Dani Carvajal.
Y fueron ellos quienes participaron en el primero de los goles de su causa, dado que el galo había intentado asistir para Bale, pero el balón se fue largo; Paulista se dejó robar el balón por Carvajal, quien se quitó fácilmente a Gayá, centró y Wass rechazó de horrible forma, poniendo el balón dentro su meta.
Los embates blancos seguían, mientras que ni Batshuayi ni Mina lograban generar nada de peligro para la causa naranjera. La segunda mitad comenzaría con diferente tónica, e incluso Valencia tuvo para anotar el del descuento, ya que Santi Mina recibió un balón largo completamente solo para fusilar a Courtois en un mano a mano, pero mandó el balón por encima de la meta blanca.
Cerca del minuto 64, Valencia tuvo otra oportunidad en pelota parada, ya que Parejo había peinado un balón para que Paulista rematara a placer, pero una vez más el balón se fue por las nubes. Mientras tanto el Madrid, que había caído en un evidente letargo, intentaba liquidar el partido a la contra, y por medio de Asensio la pudo haber encontrado tras un centro retrasado de Bale, pero el mallorquí pecó de confiado, estrellando su remate en un defensa.
Minutos después, Batshuayi tuvo la oportunidad de igualar el encuentro, pero se encontró literalmente con la cara de su compatriota, ya que Courtois mandó el balón a corner. A 8 del final, el Madrid una vez intentó tomar mal parado al conjunto naranjero, y por medio de Benzema, que no perdió la calma al intentar hallar un hueco, sirvió para Lucas Vázquez en el corazón del área, poniendo cifras definitivas.