Algunos pacientes con obesidad consideran que su sobrepeso es causa de una enfermedad llamada hipotiroidismo, pero esto es un mito, afirmó el endocrinólogo Juan Carlos Garnica.
El especialista adscrito al Centro Médico Nacional La Raza, del IMSS, explicó que, aunque un síntoma del hipotiroidismo es el aumento de peso, nunca se ganan más de 5 kilos, y la enfermedad tampoco impide que se pueda disminuir el sobrepeso.
“Realmente no es así porque la prevalencia de la obesidad en México es del 72.5 por ciento y la prevalencia del hipotiroidismo es sólo del 2 por ciento”, aseguró en entrevista.
Este padecimiento se desarrolla cuando la glándula tiroides, encargada de regular el metabolismo del organismo, disminuye la producción de hormonas tiroideas.
Los síntomas que causa son fatiga crónica, intolerancia al frío, hinchazón, estreñimiento, uñas quebradizas y caída de cabello, describió el también Secretario de la Sociedad Mexicana de Nutrición y Endocrinología.
“Es una enfermedad que afecta sin importar las edades: puede estar presente al nacimiento, en la infancia, en la adolescencia, en la etapa reproductiva y post reproductiva e incluso en el envejecimiento”, indicó.
Aunque los síntomas son inespecíficos y pueden presentarse también con otros males, si la persona padece una enfermedad autoinmune, como diabetes tipo 1, vitiligo, lupus o esclerosis, siempre se debe sospechar de hipotiroidismo.
“En las enfermedades autoinmunes, nuestros anticuerpos, nuestras defensas, atacan nuestro propio organismo y pueden atacar también la glándula tiroides”, expuso.
Las mujeres son las más propensas a las enfermedades autoinmunes, y por lo tanto al hipotiroidismo, afirmó, debido a anormalidades en el cromosoma X.
El especialista indicó que esta enfermedad no se cura, pero se controla ingiriendo hormona tiroidea por el resto de la vida.
Si pese al tratamiento y control del hipotiroidismo el paciente continúa fatigado y triste, subrayó, es necesario descartar depresión.