Un grupo de ciudadanos integrantes de la Coordinadora Estatal de Organizaciones Sociales piden que la Concesionaria del Agua se vaya antes de 2023 y que el Municipio retome el servicio. En conferencia de prensa, Óscar Reynal Muñoz, puntualizó que el vital líquido es un derecho humano que ya no debe ser visto como negocio. Tras aplaudir la decisión de la alcaldesa capitalina Tere Jiménez de ya no renovarle el contrato a la concesionaria, Reynal Muñoz indicó que el movimiento de ciudadanos y asociaciones que encabeza exige de manera contundente a través de un pliego petitorio que incluye que haya borrón y cuenta nueva para todas las familias que tengan adeudos pendientes con CAASA, ahora Veolia. También dijo que buscarán sostener una reunión con la alcaldesa y su equipo de colaboradores, a fin de solicitarle que les muestren el contrato de la concesión y pedirle que el Ayuntamiento reasuma la prestación del servicio.