Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

La asesora espiritual de Trump llega a la Administración para retener a las bases evangélicas… (elpais.com).

 

Comentario:

Trump jamás ha ocultado que es un evangélico conservador, aunque no actúe como uno. Dice que lee la Biblia más que nadie, pero cuando le piden que cite su versículo favorito, un versículo al menos, cambia el tema. ¿Recuerdan cuando Enrique Peña tartamudeó al tratar de nombrar los tres libros que habían marcado su vida? De hecho, la Biblia fue el único que pudo mencionar el entonces candidato presidencial.

Trump en agosto pasado, elevó la mirada al cielo, con los brazos abiertos, de pie en los jardines de la Casa Blanca, y afirmó ante periodistas: “Yo soy el elegido”. Días después aclaró que sus palabras habían sido una broma. Pero no olvidemos que uno bromea de lo que lleva dentro. Algo cierto es que Trump ha dicho que nunca ha tenido que pedirle perdón a Dios. Así de bueno se cree. Pero no es tonto y lleva tiempo intentando acercarse al núcleo duro de la religión evangélica para retener a las bases más conservadoras en su propósito de conseguir la reelección en 2020.

Él sabe que, si fue electo en primer lugar en 2016, fue mucho gracias precisamente a las bases evangélicas. En los estados donde los evangélicos son mayoría, no tuvo problemas para ganarlos y pudo enfocar sus baterías a los estados más liberales. Muchos ministros no compaginan con la agenda del aborto, el matrimonio gay y la libertad de género del Partido Demócrata y sugieren a la feligresía que voten por los republicanos. Para muchos evangélicos el acoso sexual del presidente o su falta de misericordia para con los migrantes no alcanzan a contrarrestar los otros asuntos y aceptan a Trump como la opción menos mala.

Al menos eso ocurrió en 2016. ¿Puede aún contar con el voto evangélico Trump en el 2020? Parece no ser tan seguro y para ello “contrató” a Paula White. ¿Quién es ella?

Es una ex pastora, telepredicadora, profesante de la “teología de la prosperidad.” Sin duda esto último va de maravillas con Trump. Esta teología exalta las buenas finanzas y el bienestar económico haciéndolas ver como la voluntad de Dios. Si eres pobre es porque estás haciendo algo mal, principalmente, no estás cooperando con los emisarios del mensaje. Por lo pronto a ella le ha ido bien. Vive en una gran mansión, ha sido casada tres veces y recién fue nombrada oficialmente consejera de la Iniciativa Fe y Oportunidad, cuyo propósito es servir de altavoz a los grupos religiosos en los programas gubernamentales dedicados a cuestiones como la defensa de la libertad religiosa y la lucha contra la pobreza.

En donde se equivoca Trump es al creer que esta mujer realmente podrá acercarse a las bases evangelistas. La mayoría de éstos ven con malos ojos a la teología de la prosperidad y catalogan a sus representantes como mercaderes de la Palabra. Error Mr. Trump. Va a perder muchos votos con esta mujer en la Casa Blanca.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com