Al afirmar que su permanencia en la Secretaría de Seguridad Pública depende de la alcaldesa Teresa Jiménez y no tiene ninguna invitación para encabezar la estatal, el comisario Antonio Martínez Romo reconoció ayer el severo problema de las riñas campales en el Municipio de Aguascalientes, con un registro de 4 a 12 casos diarios, en los cuales pueden llegar a involucrarse hasta 75 personas en un sola batalla.

Enérgico, el titular de la corporación ratificó su compromiso y trabajo coordinado absoluto con el encargado del despacho de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, Juan Muro Díaz; “aunque aquí no aplique el Mando Único sí se realiza una acción coordinada entre las corporaciones, tal y como lo ordena la Constitución Política”.

En entrevista, el secretario de Seguridad Pública señaló que los disturbios en la vía pública son una realidad cotidiana en la capital, con un promedio de 4 o 5 casos diarios, cuya cifra se incrementa hasta 12 batallas campales en fechas como los días de pago de quincena, que redunda en un mayor consumo de bebidas embriagantes y por tanto en más pleitos, incluso simultáneos.

“Se necesita que la ciudadanía afectada los denuncie formalmente ante el Ministerio Público por las lesiones dolosas que reciben en lo físico o en sus bienes. No debe quedarse más en casos sancionados como faltas administrativas”, subrayó.

Las colonias con más registro de batallas campales son Villas de Nuestra Señora de la Asunción en diversos sectores, así como los Pericos, Palomino Dena, Valle de los Cactus, Guadalupe Peralta, Bajío Las Palmas, Villas Las Palmas, Lomas Taurinas, Pilar Blanco, Insurgentes y Barranca.

Tal situación obliga a la corporación a desarrollar operativos simultáneos para sofocar a las personas o a las bandas en lucha entre sí. Las batallas con menos gente oscilan en 10 o 20 individuos, aunque se van sumando otros hasta llegar a 70 personas.

Antonio Martínez Romo señaló que tales casos requieren de la intervención policiaca para mantener la seguridad de la ciudadanía, así como evitar los daños que se generan a vehículos o viviendas; incluso algunas bandas se unen y se vuelcan en contra de la policía municipal, lesionando a elementos y a patrullas de seguridad.

“Las causas que originan las riñas campales son los pleitos entre los jóvenes, bandas, reclamos de territorios, ingesta de alcohol, consumo de drogas, entre otras”, mencionó finalmente.