El gobernador Martín Orozco Sandoval dejó en claro que si la familia no participa en la reconstrucción del tejido social, no habrá infraestructura ni presupuesto que alcance para el combate de conductas antisociales, para la atención de adicciones y para la solución de los problemas que nos aquejan.
“Debemos unir fuerzas para la prevención del delito, de las acciones que alteran la paz social. Es fundamental que en casa se promuevan los valores esenciales, como la honestidad, el respeto y la sana convivencia; todo viene de la raíz de las cuatro paredes, de ahí la importancia de que nos ayude la familia, que no se pierda el rol que les toca a los papás y a los hijos”.
Ayer, acompañado de su esposa, la señora Yolanda Ramírez de Orozco, inauguraron la remodelación de la Casa Club del DIF Estatal. En su mensaje, la presidenta del organismo informó que las diferentes obras representan una inversión de 6.6 millones de pesos. Se han dignificado, dijo, los espacios en lo que se ofrecen diversas actividades para el fortalecimiento del entorno familiar.
Ejemplificó los programas de orientación prematrimonial, prevención de adicciones, de embarazos en niñas y adolescentes, del acoso escolar, trabajo infantil y otros. “Con esta entrega cumplimos con el compromiso de mejorar las instalaciones donde se atienden a gran número de personas, con el propósito de que obtengan las herramientas necesarias para mejorar su calidad de vida”.
Ramírez de Orozco apuntó que ahora se chatea más y se habla menos, por lo que “es necesario promover la escucha, el diálogo, la convivencia y sensibilizarnos de los riesgos que nos acechan. Luchemos por ser mejores seres humanos, mejores familias”, recomendó.
Luego de la demolición de las instalaciones anteriores, se construyó un vestíbulo, dos oficinas de psicología, una sala de cómputo, una sala de juntas, un módulo de servicios sanitarios, oficinas para la operatividad de los programas, bodega y otras áreas.