Natalia Vitela
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Para poder comprar los medicamentos oncológicos que requiere su hijo Gabriel, y que no le han dado en el Hospital Infantil de México, Elizabeth Torres tendrá que vender una litera, uno de los únicos muebles que le queda en su casa.
La mujer de 43 años, quien ayer llegó a las 6:00 horas a Palacio Nacional con la esperanza de ser escuchada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, contó que se ha tenido que deshacer de todas sus pertenencias para pagar el tratamiento de su hijo.
«Sólo me queda la estufa y la litera. Vendí sala, comedor, refrigerador, televisión. Vendí mis libros, mi material didáctico. Todo lo vendí. Mi colección de 16 años que fui acumulando. Soy psicóloga y di clases en la Universidad Popular Autónoma de Veracruz», relata.
La vincristina (medicamento oncológico que requiere su hijo) antes costaba 300 pesos, pero hoy cuesta 2 mil 500.
«Me queda una litera, me la están mal pagando y la voy a malbaratar para comprar el medicamento. No me puedo atener a que llegue el fármaco. Se lo tengo que conseguir esta semana», dijo la mujer, quien desde hace dos años dejó Veracruz para que su hijo sea atendido en el Hospital Infantil.
Sin embargo, Elizabeth contó que los médicos le explicaron que la vincristina que llegó al Infantil el miércoles es para niños recién diagnosticados o que han sufrido alguna recaída, ya que ellos son prioridad.
Gabriel está en «mantenimiento», y aunque requiere este medicamento para evitar recaídas, no se lo han suministrado.
La psicóloga, al igual que los padres de niños con cáncer atendidos en el Infantil que el miércoles bloquearon por más de 7 horas el aeropuerto capitalino, se quejaron ayer de que pese a los dichos del director del hospital, Jaime Nieto Zermeño, y del Gobierno federal, de que ya tienen cubierto el abasto, la falta de medicamentos persiste.
Por el chat que mantiene el grupo de padres de niños con cáncer atendidos en el Infantil, una mujer manda un audio en el que se queja que un día después de la protesta por la falta de vincristina le negaron en el hospital el fármaco daunorrubicina.
«Me siento muy enojada. Acabo de hablar al hospital para confirmar el medicamento de mi hija porque le toca vincristina, y hablo a quimio ambulatoria y me dicen que ahora lo que no hay es dauno (daunorrubicina) desde el día de ayer (miércoles). ¿Qué va a proceder? Esperar a que vuelvan a surtir el medicamento y todo hasta cuándo; ahora ya hay vincristina, pero no hay dauno, y al rato habrá dauno y no habrá ciclofosfamida. No sé qué está pasando en el hospital sinceramente.
«Me pregunto papis ¿Quién no está haciendo su chamba? El hospital, la Secretaría de Salud, o sea ¿a quién culpamos?», lamentó con la voz quebrada.
Omar Enrique Hernández, papá de Dealexandro, paciente oncológico, aseguró que los 420 frascos de vincristina que llegaron el miércoles al Infantil alcanzan para un suministro de sólo tres días.
«Niños de sábado y domingo ¿qué van a hacer?».
Ayer el Hospital Infantil de México negó el paso a los papás inconformes que buscaban corroborar que se cuentan con los medicamentos oncológicos, como les aseguraron las autoridades de salud.