Antonio Baranda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- En su último acto como Secretario de Defensa Nacional, el General Salvador Cienfuegos afirmó ayer que el Ejército y la Fuerza Aérea quedan en buenas manos con el General Luis Cresencio Sandoval.
“Hoy quiero decir que estoy convencido de que el Ejército y la Fuerza Aérea han quedado en buenas manos. El General Luis Cresencio Sandoval es un soldado ejemplar quien sabrá desempeñar destacadamente el honroso cargo que se le ha conferido”, aseveró.
“Su experiencia, carácter, liderazgo, don de mando y valentía le permitirán conducir con éxito el destino del Ejército y de la Fuerza Aérea, no tengo duda de ello”, señaló en presencia de Sandoval.
En una ceremonia de reconocimiento, en el Heroico Colegio Militar, y ante miles de efectivos que realizaron un desfile de honor, Cienfuegos deseó mucho éxito a su sucesor.
Acompañado de Roble Arturo Granados, subsecretario de Defensa Nacional, Cienfuegos se despidió de la tropa y dijo sentirse satisfecho porque junto al Presidente Enrique Peña Nieto impulsó la transformación de los institutos armados.
“He servido con dedicación, entrega y lealtad a mi patria, es un privilegio hacer uso de la palabra en nuestro Heroico Colegio Militar, donde hace más de 54 años inicié como cadete y que hoy me despide”, mencionó.
“Emblemático plantel donde (…) me proporcionaron herramientas para hacer frente a los desafíos que entraña la carrera de las armas”.
Con voz entrecortada, el General agradeció al Presidente, a los Poderes, a gobernadores y autoridades locales, al Estado Mayor de la Sedena, a los efectivos castrenses en activo y caídos, y a la sociedad en general. Además, realizó un reconocimiento especial a su esposa y familia.
“Hoy con satisfacción y orgullo puede decirles, como cita el proverbio, que aunque deje la tropa, seguiré siendo soldado. Hasta pronto”, remató.