Carlos Alvarado Quezada, vocero de la Diócesis de Aguascalientes destacó la importancia de que los padres de familia conozcan lo que sus hijos reciben en las escuelas, en el tema de educación sexual y platiquen con ellos al respecto, discutan y aclaren lo necesario. También deben procurar contar con buena información y formación sobre estos temas.
“Es importante también que los papás hablen con los maestros, para que pueda complementarse lo que dicen los libros con otras opiniones morales confiables, con la colaboración de ellos, que son los primeros e insustituibles responsables de la educación de sus hijos”, afirmó.
Alvarado dijo que hay que reconocer que, en general, los libros oficiales para educación básica están bien hechos, con muchos y oportunos contenidos y una muy buena pedagogía. Sobre los métodos anticonceptivos, además de todos los consabidos, estos textos enumeran también los naturales como el Billings y el calendario, pero señalan que les da sólo entre el 70 y el 80% de efectividad. Por lo menos los mencionan, cosa que antes no se hacía.
Al parafrasear al Papa Francisco, señaló que “la educación sexual brinda información, pero sin olvidar que los niños y los jóvenes no han alcanzado una madurez plena. La información debe llegar en el momento apropiado y de una manera adecuada a la etapa que viven”.
Añadió que no sirve saturarlos de datos sin el desarrollo de un sentido crítico ante una invasión de propuestas y el bombardeo de información. “Hace falta ayudarles a reconocer y a buscar las influencias positivas, al mismo tiempo que toman distancia de todo lo que desfigura su capacidad de amar. Igualmente, debemos aceptar que la necesidad de un lenguaje nuevo y más adecuado se presenta especialmente en el tiempo de presentar a los niños y adolescentes el tema de la sexualidad”.