En Facebook, una persona puede tener 4 mil amigos y muchos likes. Contactar con varias personas con las que coquetea y chatea, pero pocas veces sale.
“No podemos satanizar el amor cibernético. El amor virtual sí existe, pero tiene sus propias características, frustraciones y beneficios”, explica Delia Hinojosa, presidenta de la Asociación Psicoanálitica Mexicana.
Para una persona tímida, destaca, los espacios digitales pueden ayudarle a entablar relaciones interpersonales, eso sí, de manera inicial.
Sin embargo, los problemas pueden venir si los jóvenes sólo mantienen relaciones a través de plataformas digitales, lo que limita que construyan relaciones profundas; puede afectar sus habilidades sociales, propiciar su aislamiento y hasta llevar a estados depresivos, agrega la especialista.
Además, si no son precavidos, pueden relacionarse con alguien con identidad falsa, alerta.
Uno de los riesgos de las relaciones virtuales, señala Fernanda Muñoz, experta del Instituto Humanista de Psicoterapia Gestalt, es que en las redes es más sencillo falsear la identidad: cada quien elige cómo verse en fotos, qué compartir y qué historia crear de sí mismo.
Otro peligro es caer en la tentación de crear relaciones “desechables”, gracias a las facilidades que ofrecen los medios digitales.
“Yo puedo conocer o agendar citas en redes con 20 o 30 personas en el marco de un mes. Si la persona con la que yo estoy haciendo ese vínculo no me satisface, la cambio, la desecho y voy por otra, pero en realidad no nos damos tiempo de conocer a las personas de manera profunda.
“Si no se da el contacto físico, va a haber un momento en que me empiece a sentir angustiado y ansioso, con incertidumbre, porque en realidad no sé bien a bien quién es el otro”, agrega.
Esto puede llevar a una continúa búsqueda de una pareja virtual que derive en aislarse y desvincularse de la realidad, por lo que la clave es evitar que el uso de estas plataformas se interponga con el tiempo dedicado a las relaciones interpersonales cara a cara.
“Se vuelve disfuncional cuando ya no hay posibilidad de generar vínculos reales con el mundo exterior, cuando paso más tiempo en mi computadora, y entonces se deterioran mis habilidades sociales”.
Las especialistas coinciden en que, después de un tiempo, lo ideal es conocer a su interés amoroso en redes sociales. Sin embargo, advierten, se deben tomar medidas de seguridad.
Recomiendan no proporcionar información personal delicada, no compartir fotos o mensajes eróticos antes de conocer a la persona; avisar a alguien cercano que se verán con una persona de internet, citarse en un lugar público e ir acompañado de otras personas.
“(Con las precauciones adecuadas) Hay relaciones que se inician por internet y pueden ser muy durables, muy sanas”, agrega Hinojosa, presidenta de la Asociación Psicoanalítica Mexicana.

¡Participa con tu opinión!