Con el reinicio de las negociaciones del TLCAN en Washington D.C., el director de la Asociación Mexicana de Engordadores de Ganado Bovino, Enrique López López, reveló ayer aquí su posicionamiento de continuidad de este acuerdo trilateral, porque hacia allá se exportan 180 mil toneladas de carne y un millón cien mil cabezas de becerros y vientres, y se importan 13 millones de toneladas de granos.
El director de la AMEG, aseveró que la intención es que no cambien los factores de libre arancel y de cupos, lo cual ha estado fluyendo, pero lo que definitivamente no se modificará es que somos países vecinos y por ello el intercambio comercial se mantendrá.
En entrevista con El Heraldo, señaló que la actividad en México se mantiene con un crecimiento de 1.9% anual, es una actividad muy importante que genera empleos, valor agregado, divisas y que se recupera ya de la sequía registrada hace cuatro o cinco años; además, ahora ya se generan crías y se exporta ganado, por lo que esta industria va positivamente.
Se llegaron a exportar 700 mil cabezas y ahora ya están en un millón 100 mil, además de que los corrales de engorda se encuentran poblados y con inventario para producir carne y exportar en el mundo con cortes de valor agregado.
“Ahora se generan un millón cien mil empleos directos y tres millones de puestos de trabajo indirectos; este es un tema que se debe salvaguardar y ojalá que sea considerado en el otro lado de la frontera”.
El precio del grano, gracias a que ha habido humedad y cosechas, se encuentra estable, EUA rige el precio internacional y allá en algunas semanas baja y en otras sube. La cotización actual es de 3 mil 800 y 4 mil pesos la tonelada, la cual es buena para el consumidor pecuario.
“En este momento, el interés de este sector es la renegociación del TLCAN y que se mantenga la postura, porque es un hecho innegable que la relación comercial es una realidad entre ambas naciones; en caso de que la Unión Americana optara por salirse de este Tratado, el comercio no se interrumpirá aunque se apliquen aranceles en ambos lados de la frontera”.
La aplicación de los aranceles provocaría que la carne se incremente al público consumidor en los Estados Unidos. En el caso de México, aquí intervendrá la Secretaría de Economía, misma que determinará si se aplican o no cupos de importación de carne.